
Imagínate que vas paseando tranquilamente por detrás de una tienda de bricolaje y, de repente, te encuentras cara a cara con un reptil prehistórico donde no debería haber nada más peligroso que un pato. Pues exactamente eso es lo que ha pasado en Australia, la tierra donde todo intenta matarte, aunque esta vez el animal estaba un poco desubicado.
Una llamada que parecía una broma
Todo comenzó cuando la policía de Newcastle contactó con el Australian Reptile Park con un aviso bastante inusual: había un cocodrilo suelto en Ironbark Creek, en Wallsend (Nueva Gales del Sur). Billy Collett, el encargado de liderar el equipo de rescate, no daba crédito a lo que escuchaba.
"Recibimos una llamada de la policía diciendo que había un cocodrilo suelto detrás del Bunnings en Wallsend y pensé: me estáis tomando el pelo", confesó Collett a la Australian Broadcasting Corp.
Y es que la incredulidad de Collett estaba más que justificada. Los cocodrilos de agua dulce no suelen habitar en esa zona tan al sur; su hogar está a cientos de kilómetros, en climas mucho más cálidos. De hecho, las bajas temperaturas que se avecinaban ponían en serio riesgo la vida del animal.
Un rescate a ciegas (literalmente)
El sábado, el equipo intentó localizar al animal sin éxito, pero la perseverancia tuvo premio al día siguiente. Collett logró avistar al reptil, pero atraparlo no iba a ser tarea fácil. La situación requirió un toque de heroísmo —o locura, según se mire— digno de película de acción.
El experto tuvo que realizar un salto considerable para lanzarse sobre el animal en el agua. Pero, como suele pasar en los momentos críticos, la tecnología falló: su linterna frontal se soltó al impactar con el agua, dejándole completamente a oscuras en medio del riachuelo.
"Tuve que hacer un salto muy largo… simplemente me zambullí. Llevaba una linterna frontal que se salió cuando golpeé el agua y todo se quedó oscuro. Le puse una mano encima en la mitad del cuerpo y sí, no podía creerlo, lo atrapé", relató Collett emocionado.
¿Cómo llegó hasta allí?
La gran pregunta es: ¿qué hace un cocodrilo tan lejos de casa? Collett tiene una teoría bastante clara y, por desgracia, apunta a la irresponsabilidad humana. Con su característico humor australiano, descartó que el reptil hubiera usado el transporte público.
"No hay manera de que haya reservado un vuelo desde Darwin y haya aterrizado en Newcastle", bromeó. "Así que probablemente sea una mascota escapada, ya sea que estuviera alojada legal o ilegalmente".
Actualmente, el cocodrilo está siendo evaluado por un veterinario para comprobar su estado de salud tras su aventura en aguas sureñas. Las autoridades decidirán cuál será su destino final, pero al menos ya está a salvo del frío y lejos de los aparcamientos de las tiendas de bricolaje.
