Un cliente inesperado con aletas irrumpe en un bar de Nueva Zelanda

Un cliente inesperado con aletas irrumpe en un bar de Nueva Zelanda
Un insólito incidente en Richmond, Nueva Zelanda, dejó al personal de un pub con la boca abierta. Una foca peletera neozelandesa decidió hacer una aparición estelar, entrando por la puerta trasera y explorando el local vacío antes de irse por su propio pie. Una visita sin daños, pero inolvidable.
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¡Imagínate la escena! Estás preparando tu pub para el día, colocando las sillas, limpiando las barras, y de repente… ¿qué aparece por la puerta trasera de la cocina? No, no es el repartidor de cerveza. Es una foca peletera neozelandesa, con todas sus aletas y su pelaje brillante, lista para su ‘happy hour’ particular.

Esto es exactamente lo que le ocurrió al personal del Sprig & Fern Tavern en Richmond, Nueva Zelanda. Mientras el equipo ultimaba los detalles antes de abrir al público, un ‘kekeno’ (así se les llama en maorí a estas criaturas) decidió que era el momento perfecto para una pequeña exploración urbana. El animal, con una curiosidad digna de un aventurero, se deslizó por el establecimiento, recorriendo el espacio durante unos cinco minutos, quizás buscando la mesa de billar o la máquina de dardos. Quién sabe, igual solo quería un sitio fresquito y sin aglomeraciones para echar la siesta.

Dicen que el cliente siempre tiene la razón, y en este caso, el cliente con aletas se tomó la libertad de entrar sin reserva. El personal, entre la sorpresa y la incredulidad, observó cómo este visitante tan especial se movía con soltura. Afortunadamente, la visita fue de lo más pacífica; no hubo que lamentar desorden alguno, ni vasos rotos, ni resbalones peligrosos en el suelo recién fregado. Al parecer, la foca era un modelo de comportamiento ejemplar, mucho más que algunos parroquianos humanos.

La cosa no fue a más porque, demostrando ser un caballero –o señorita– muy independiente, la foca decidió que ya había tenido suficiente de la vida nocturna (o diurna, en este caso) y se marchó por la puerta principal después de que uno de los gerentes se la abriese. La situación fue tan fugaz que cuando el Departamento de Conservación (DOC) fue alertado y llegó al lugar, su ‘huésped’ ya se había esfumado, quizás para contarlo en la próxima reunión de focas.

Los expertos del DOC explicaron que no es tan raro ver a las focas peleteras embarcarse en lo que ellos llaman ‘paseos’ en esta época del año, que coincide con la temporada de cría. Son animales sorprendentemente buenos trepando y pueden sortear vallas y muros con facilidad, lo que les lleva a aparecer en los lugares más insospechados. De hecho, a veces la gente las confunde con perros u otros animales cuando las ven por ahí, lo que nos da una idea de lo variopintas que pueden ser sus excursiones. Así que, la próxima vez que te tomes una pinta, echa un vistazo a tu alrededor; ¡nunca sabes qué tipo de ‘cliente’ podría estar esperando su turno en la barra!