
¿Cuántas veces te has comido una bolsa de ganchitos sin prestar demasiada atención a lo que te estabas metiendo en la boca? Pues a partir de hoy, vas a mirar cada snack con lupa, porque alguien acaba de hacerse de oro gracias a un simple trozo de maíz frito. Y no, no es ninguna broma: estamos hablando del mismísimo Cheetozard.
El nacimiento de una leyenda crujiente
La prestigiosa organización de los Guinness World Records acaba de certificar una de las marcas más surrealistas, específicas y divertidas de su historia. Se trata del premio al precio más alto jamás pagado por un snack de maíz con la forma de un personaje de videojuego. El flamante protagonista de esta hazaña es un Flamin’ Hot Cheeto que, por azares del destino y caprichos de la fritura industrial, tiene una asombrosa forma que recuerda a Charizard, el mítico y fiero dragón de la franquicia Pokémon.
La casa de subastas Goldin Auctions ha sido la encargada de dar el mazo final en marzo de 2025, cerrando la puja en la tremenda friolera de 87.840 dólares. ¡Casi 88.000 eurazos por algo que normalmente te costaría un par de monedas sueltas en el supermercado de la esquina!
¿Cómo se presenta un Cheeto que cuesta casi como una casa?
Obviamente, un artículo de este calibre y precio no te lo envían envuelto en una servilleta de papel grasienta. Para justificar su nuevo estatus de pieza de museo, el Cheetozard, que mide unos nada desdeñables 7,6 centímetros de largo, cuenta con una presentación impecable y digna del mejor botín:
- Viene cuidadosamente fijado a una carta Pokémon personalizada, diseñada de forma exclusiva para la ocasión.
- Está blindado dentro de una caja acrílica transparente y sellada para evitar que la humedad, el paso del tiempo o el hambre repentina de algún curioso acaben con él.
- Conserva totalmente intacto su característico y radioactivo polvo rojo picante.
De una locura de eBay a la gloria viral
La historia detrás de este hallazgo es digna de un guion de película. Este snack no salió de la bolsa ayer por la tarde, sino que fue adquirido originalmente en eBay por Paul Bartlett, el propietario de la empresa de recuerdos deportivos 1st & Goal Collectibles. Bartlett se hizo con él en algún momento entre 2018 y 2022 por la suma de 350 dólares. Seguro que en aquel momento sus amigos y familiares pensaron que había perdido la cabeza por gastar ese dineral en comida basura, pero el tiempo le ha dado la razón. Tras hacerse increíblemente viral en redes sociales durante 2024, su inversión se ha multiplicado de una forma bestial.
«En Goldin nos especializamos en coleccionables raros y únicos, y el Cheetozard es exactamente eso. Parte de lo que hace que este artículo sea tan divertido y único es que une dos grandes mundos de fans: Pokémon y Cheetos», declaró a la cadena de televisión NBC Dave Amerman, el actual Jefe de Consignación de la casa de subastas.
Así que ya lo sabes, chaval: la próxima vez que te manches los dedos de polvo naranja fosforito, revisa bien el fondo de la bolsa. Quién sabe si el próximo Pikachu, Super Mario o Sonic frito te está esperando para sacarte de pobre y pagarte la hipoteca.
