
¿Creías que el mítico juego ‘Tragabolas’ era solo cosa de niños? Pues agárrate, porque David Rush, un señor con más récords Guinness que calcetines en el cajón, ha decidido darle una vuelta de tuerca a la diversión infantil. Este «devorador» de marcas ha pulverizado un nuevo récord mundial: el de ‘más canicas comidas en 10 minutos en el Tragabolas’. Sí, has leído bien. No es una broma, ni un truco de magia, es pura ambición lúdica.
Este hacha de los récords, conocido por sus excentricidades, se ha puesto manos a la obra con los famosos hipopótamos de colores. El desafío consistía en hacer que los glotones de plástico engulleran la mayor cantidad posible de canicas en un lapso de diez minutos. ¿El resultado? ¡Nada menos que 361! Una cifra que deja en pañales el récord anterior, establecido por un jovencito de 12 años que solo consiguió ‘zamparse’ 327.
David Rush no es un novato en esto de romper marcas. Es un auténtico coleccionista de récords Guinness, con cientos a sus espaldas. De hecho, este es el número 270 de los récords que ostenta *simultáneamente*, una cifra que ríete tú del Museo de Cera. Pero su ambición no tiene límites: su meta es alcanzar la friolera de 520 récords simultáneos para finales de 2025. Un plan que a cualquier mortal le parecería una locura, pero para él, es un martes cualquiera.
Aunque pueda parecer una frivolidad, detrás de esta hilarante hazaña con los hipopótamos y las canicas hay una misión más noble. Rush utiliza sus récords para inspirar a la gente, especialmente a los jóvenes, hacia la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Así que la próxima vez que veas a un adulto dándolo todo en un juego de mesa infantil, quizás no esté simplemente reviviendo su infancia, ¡puede que esté salvando el futuro!
¿Qué será lo próximo para este genio de lo absurdo? Con David Rush, cualquier cosa es posible. Seguramente ya estará buscando el siguiente desafío insólito para añadir a su interminable lista. Estaremos atentos, porque con él, el aburrimiento está prohibido.
