
¿Un caimán haciendo turismo por Boston? Pues sí, aunque suene a guion de película de serie B, es la pura realidad que ha revolucionado la tranquila cuenca del río Charles en la capital de Massachusetts. Imagina la escena: estás paseando tranquilamente por la orilla, disfrutando de las vistas urbanas, y de repente, ¡zas!, te encuentras con un reptil de metro y medio dándose un chapuzón como si fuera lo más normal del mundo. Exacto, estamos hablando de un caimán, y no, no es el nuevo mascota del MIT.
