
Amigos del asfalto, olvídense de los bólidos y las motos de alta cilindrada. El verdadero espectáculo de velocidad está en lo que usamos para tirar los restos de pizza. Andrew Jones, un caballero británico de Chesterfield, Derbyshire, ha conseguido lo impensable: ha convertido un humilde contenedor de basura con ruedas en una auténtica máquina de carreras. Y no, no es que llegara muy rápido a tirarla; es que ha batido un Récord Guinness.
Jones, demostrando que la excentricidad británica sigue viva y coleando, ha establecido la marca de ‘Cubo de Basura con Ruedas más Rápido del Mundo’ al alcanzar la friolera de 45.35 millas por hora. Para que nos entendamos en el sistema métrico, ¡eso son casi 73 kilómetros por hora! Una velocidad considerable para ir subido a algo diseñado para contener pañales usados y envases de yogur.
El desafío no era trivial. Para lograr esta hazaña, el contenedor, que en su vida anterior seguramente solo conocía la velocidad de paseo del camión de recogida, fue sometido a una cirugía mayor. Le implantaron un motor, le añadieron dirección (porque hay que girar, ¿no?) y se lanzó a completar un recorrido recto de 100 metros. Parece que la aerodinámica del plástico de reciclaje funciona mejor de lo que pensábamos.
Gracias a esta gesta, el nombre de Andrew Jones quedará grabado en los anales de la historia, justo al lado del tipo que tiene la colección más grande de pelusas de ombligo. Jones no solo nos ha recordado que cualquier objeto, por mundano que sea, puede ser transformado en un vehículo de carreras, sino que también ha puesto el listón muy alto para aquellos que intenten llevar los desechos urbanos al límite. Ahora la pregunta es: ¿cuánto tardará la ITV en España en exigir que los cubos de basura pasen la revisión anual? La próxima vez que veas un contenedor rodando, piénsalo dos veces: podría estar entrenando para su próximo récord.
