
Imagina la escena: estás tranquilamente en casa, viendo la tele con tu hija, cuando de repente la pantalla se vuelve un festival de luces estroboscópicas. No es una discoteca, es un anuncio. Y no uno cualquiera, sino uno tan intenso que te manda directo al hospital. Esto es justo lo que le pasó a Jessica Eden en Ohio, y la verdad, la historia tiene tela.
Jessica estaba disfrutando de una tarde de televisión de lo más normal, sin ningún tipo de historial de convulsiones ni nada parecido, cuando un anuncio del juego de póker ‘Pluribus’ decidió convertir su salón en una feria de luces intermitentes. Los destellos eran tan rápidos y tan potentes que, de repente, ¡zas!, Jessica sufrió una convulsión, cayó al suelo y se dio un buen golpe en la cabeza.
Obviamente, la situación era de alarma máxima. Tras el susto inicial y la rápida reacción de su hija, que se quedó a cuadros, Jessica terminó en el hospital. ¿El diagnóstico? Una contusión cerebral y la confirmación por parte de los médicos de que sí, efectivamente, el anuncio de marras fue el detonante de la convulsión. ¡Flipante!
Su marido, comprensiblemente cabreado, lo resumió a la perfección: «No se puede simplemente hacer parpadear cosas tan rápidamente en la pantalla. Es demasiado». Y razón no le falta. Parece que la búsqueda de la atención del espectador ha llegado a un punto en el que la salud se pone en riesgo. La cosa es que ni Pluribus (la app de póker) ni Tremor Video (la red publicitaria) han soltado prenda todavía. Se ve que están procesando la información… o esperando que pase la tormenta.
Lo más inquietante es que, al parecer, Jessica no es un caso aislado. Otros usuarios han reportado problemas similares con anuncios excesivamente agresivos en cuanto a luces y movimientos. Así que ya sabéis, la próxima vez que el anuncio de turno se ponga a parpadear como si no hubiera un mañana, quizás sea momento de mirar para otro lado… o de apagar la tele, no vaya a ser que la experiencia inmersiva acabe siendo demasiado literal y acabes con un chichón.
