Un agente de Waukesha da la nota: OWI, choque y fuga, ¡en su día libre!

Un agente de Waukesha da la nota: OWI, choque y fuga, ¡en su día libre!
Un agente de policía de Waukesha, Tyler P. Wulff, dimite tras ser investigado por conducir bajo los efectos del alcohol (OWI), chocar contra un poste y fugarse. Fuera de servicio, reportó el coche dañado al día siguiente. La investigación le llevó a cargos, condena por OWI y atropello con fuga, libertad condicional y retirada del carné. Un giro irónico para quien aplica la ley.
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A ver, que la cosa tiene guasa. En Waukesha, ese rincón de Wisconsin donde la vida transcurre, en principio, con cierta normalidad, un agente de policía que se suponía que velaba por el orden público ha acabado protagonizando un culebrón que ni en la mejor serie. Hablamos de Tyler P. Wulff, un señor que, fuera de su horario de trabajo, decidió que era buena idea coger el coche con unas copitas de más. Y claro, la cosa no terminó bien.

El incidente, que parece sacado de un guion de comedia negra, ocurrió el pasado 21 de septiembre de 2022. El intrépido agente Wulff, al volante de su vehículo particular, tuvo un encontronazo algo unilateral con un poste de electricidad. Para no desentonar con la ironía, tras el percance, el bueno de Tyler decidió que lo más prudente era… ¡irse de allí por patas! Vamos, un ‘atropello con fuga’ de manual, pero con un poste como víctima y un coche maltrecho como prueba del delito.

La cosa no acaba aquí, que lo mejor viene al día siguiente. Como si fuera una mañana cualquiera, el agente Wulff tuvo la brillante idea de reportar su coche dañado, sin entrar en detalles sobre el misterioso incidente que había provocado tal estropicio. Pero ya se sabe, la verdad, como el vino de la noche anterior, siempre acaba saliendo. La investigación posterior no tardó en atar cabos: el coche dañado, el poste accidentado y la picaresca de Wulff, todo encajaba como un puzzle de resaca.

El final de esta historia, como era de esperar, ha sido de libro. El 5 de octubre de 2022, Tyler P. Wulff, probablemente con la cara colorada, dimitió de su puesto en el Departamento de Policía de Waukesha. La fiscalía no se anduvo con rodeos y presentó cargos por conducir bajo los efectos del alcohol (OWI) y por abandonar la escena de un accidente. Al final, no hubo escapatoria: Wulff fue encontrado culpable de ambos cargos. La condena, que esperamos le sirva de escarmiento, incluye una multa, un año de libertad condicional para que se porte bien, y la retirada del carné de conducir durante un año. Se acabó lo de ‘servir y proteger’ al volante, al menos por una temporada.

Así que ya lo sabéis, ni los que se encargan de hacer cumplir la ley están exentos de meter la pata, y bien gorda. Aunque, eso sí, la ironía de un policía chocando borracho y dándose a la fuga es una de esas historias que demuestran que, a veces, la realidad supera cualquier chiste.