Cuando pierdes algo en un aeropuerto, normalmente esperas que acabe en el almacén polvoriento de objetos perdidos, esperando que alguien con ganas de rellenar papeleo te lo devuelva. Pero en el Aeropuerto Internacional de Norfolk (ORF) han decidido que el proceso tiene que ser mucho más… ¡divertido! Y el protagonista de esta insólita historia es un pequeño osito de peluche marrón que fue encontrado vagando solo por las instalaciones.
En lugar de simplemente guardarlo en una caja, el equipo de servicio al cliente del aeropuerto decidió que este peluche necesitaba una aventura antes de reunirse con su dueño. Y vaya si la tuvo. Los empleados, con un sentido del humor digno de mención, le dieron al osito su propio ‘book’ de fotos, documentando sus nuevas responsabilidades laborales, lo que ha convertido a este trotamundos de felpa en una sensación viral en las redes sociales del aeropuerto.
Las instantáneas compartidas muestran al osito de peluche integrado por completo en la plantilla. Se le vio primero en el mostrador de atención, ayudando (o al menos supervisando con cara de peluche) las operaciones diarias, tomándose un merecido descanso sobre la mesa de trabajo después de un arduo día. La cosa no quedó ahí; el pequeño protagonista se puso manos a la obra con la tecnología, siendo fotografiado ‘pilotando’ un dron de juguete, demostrando que es un currante muy polivalente y que no le teme a los nuevos retos tecnológicos.
Como cualquier estrella de la temporada, el osito también cumplió con sus deberes estacionales, posando con dignidad y estilo frente al gigantesco árbol de Navidad que decora la terminal, asegurándose de que el espíritu festivo llegara a todos los pasajeros y, de paso, demostrando que tiene más espíritu navideño que muchos de nosotros.
La estrategia detrás de esta hilarante sesión de fotos es, en realidad, muy tierna: utilizar el tirón viral de las redes sociales para encontrar a la persona que echó de menos a su compañero de viaje. El aeropuerto compartió las fotos en su página de Facebook, informando que el pequeño amigo estaba esperando pacientemente a su familia en la oficina de servicio al cliente. En definitiva, si tu peluche ha estado trabajando horas extra pilotando drones y organizando vuelos, ya sabes dónde está. ¡Qué majos son los del ORF!




