Un abogado de pega, con sombrero y espada, liándola parda en un tribunal

Un abogado de pega, con sombrero y espada, liándola parda en un tribunal
Un hombre que se hacía pasar por abogado, conocido como 'Lord Harley' por su extravagante atuendo, fue arrestado en pleno juicio. Alan Blacker, sin titulación, se resistió físicamente a los agentes tras negarse a aclarar sus credenciales ante el juez, provocando un auténtico espectáculo en la sala.
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Agárrense que vienen curvas, porque lo que os traemos hoy supera cualquier guion de película de sobremesa. Imaginaos la escena: un tribunal de lo más serio, un juicio por fraude de beneficios sociales en marcha, y de repente… ¡zas! Un hombre que se hacía pasar por abogado es arrestado en pleno fragor de la batalla legal, montando un numerito de proporciones épicas.

El protagonista de este esperpento no es otro que Alan Blacker, también conocido por su alter ego, el pomposo ‘Lord Harley’. Y no, no estamos hablando de un tipo cualquiera. Este señor se presentaba en los juzgados ataviado con un sombrero descomunal, una capa (probablemente), y lo que es aún más alucinante, ¡una espada ceremonial! Por si fuera poco, su coche lucía una matrícula personalizada con su autoproclamado título de ‘Lord Harley’. Vamos, que discreción no era precisamente su fuerte.

El drama se desató en la sala cuando el juez Stephen Davies, harto de sus tejemanejes, le preguntó a Blacker sobre sus supuestas cualificaciones. Resulta que el ‘Lord’ se autodeclaraba barrister, solicitor, par e incluso médico, pero la Solicitors Regulation Authority (SRA) tenía otra opinión: no constaba en ningún registro oficial como letrado. Al ser interrogado, Blacker se puso flamenco y se negó a responder, lo que llevó al juez a ordenar su arresto por desacato. Y aquí es donde la cosa se puso interesante de verdad.

Cuando los agentes se acercaron para cumplir la orden, ‘Lord Harley’ decidió que lo suyo no era rendirse sin pelear. Se lió a forcejeos y empujones con los policías, en un espectáculo bochornoso que dejó a todo el mundo con la boca abierta. Literalmente, estuvo ‘luchando’ con los agentes en mitad de la sala. Al final, consiguieron reducirle y se lo llevaron detenido, dejando a su cliente, Michael Lunt (el acusado de fraude de beneficios), con la papeleta de quedarse sin defensa en el peor momento.

Pero esta no es la primera vez que Alan Blacker se la juega con la ley. El SRA llevaba tiempo tras sus pasos, intentando cerrar su despacho, Britannia Chambers, por ejercer ilegalmente la abogacía. Y es que, cuando uno se inventa un currículum tan ‘creativo’ y un personaje tan singular como ‘Lord Harley’, es cuestión de tiempo que la realidad (y la policía) llamen a la puerta. Una historia para enmarcar en el anecdotario judicial británico, sin duda.