Un ualabí suelto en Cornualles y no es ninguna casualidad

Un vecino lo vio saltando por una calle de Liskeard al amanecer y la policía batió la zona sin encontrarlo. No es ni de lejos el primero…

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Un vecino lo vio saltando por una calle de Liskeard al amanecer y la policía batió la zona sin encontrarlo. No es ni de lejos el primero…

Poco antes de las seis de la mañana del lunes 24 de agosto de 2026, Scot Weller conducía hacia su trabajo en Liskeard, un pueblo de Cornualles (Inglaterra). Delante del coche había algo oscuro y de orejas grandes, y pensó que era un perro. Hasta que se fijó en que no corría: saltaba.

Era un ualabí. Un marsupial australiano dando botes por el centro de un pueblo del suroeste de Inglaterra. Y por raro que suene, no es un caso aislado: un estudio publicado en 2020 en la revista Ecology and Evolution documentó 95 avistamientos confirmados de ualabíes en libertad en Gran Bretaña entre 2008 y 2018.

¿Qué hizo el testigo al encontrárselo de frente?

Weller, dueño de Original Cornish Pasties, un obrador de empanadas de la zona, decidió seguirlo: detrás iban varios coches y temía que lo atropellaran. El animal se subió a la acera y se detuvo. Él se acercó y le soltó lo primero que se le ocurrió.

Hola, tú no eres de por aquí, ¿verdad?

Después llamó al teléfono no urgente de la policía. Según su relato, dijo que había «un ualabí saltando calle arriba» y la operadora le contestó: «¿El animal australiano, como un canguro pequeño? Vale, de acuerdo».

Cuando los agentes llegaron a Dean Street, el animal ya no estaba: la policía de Devon y Cornualles batió la zona sin localizarlo. Un empleado del polideportivo dice haberlo visto el fin de semana en los campos del instituto.

¿Por qué hay ualabíes sueltos en Gran Bretaña?

Los ualabíes de cuello rojo llegaron a las islas para zoos y colecciones privadas, documentados ya en los años treinta, y resultaron ser unos escapistas notables: muchos se fugaron por vallados descuidados, sobre todo durante la Segunda Guerra Mundial.

La excepción: cinco ejemplares soltados a propósito de una colección privada entre 1939 y 1940 en el Peak District. De ahí salió la población asilvestrada más estudiada del país, que fue apagándose sola y hoy se da por extinguida. Los autores del trabajo, Holly M. English y Anthony Caravaggi, localizaron además un punto caliente en las colinas Chiltern, con 11 avistamientos en unos 340 km² entre 2013 y 2017.

¿Están criando en libertad?

La respuesta honesta es que no se sabe. El estudio recoge dos observaciones de hembras con cría en la bolsa en St Breward, en el propio Cornualles, en mayo de 2009 y junio de 2010, pero los autores avisan de que eso no prueba que se reproduzcan en libertad: los ualabíes crían con facilidad en cautividad y podrían ser fugados recientes.

Ualabí de cuello rojo de perfil sobre la hierba con la cabeza de su cría asomando de la bolsa marsupial
Una hembra de ualabí de cuello rojo con la cría asomando de la bolsa. En Cornualles se documentaron dos escenas así, en 2009 y 2010. Foto: Grendelkhan, CC BY-SA 4.0.

Por cierto, agosto es el mes que más avistamientos acumula: 21 de los 84 registros con mes conocido, uno de cada cuatro. Y los autores no saben por qué.

Y el de Liskeard no está solo: en Devon, el zoo de Exmoor lleva unos tres años detrás de otro ualabí al que ni con un equipo de quince personas ha logrado atrapar. Como el cangrejo real que soltó la URSS o las pitones de Florida, la fauna sigue sin leerse los mapas. Y a veces, como aquel ualabí de excursión por Colorado, simplemente le apetece ver mundo.

De dónde salió el de Liskeard, y si alguien lo echa de menos, sigue sin saberlo nadie.

Vía South West Farmer, AOL y SWNS. Datos del estudio «Where’s wallaby?», de English y Caravaggi, en Ecology and Evolution y resumido por sus autores en The Conversation. Ilustración de portada generada con IA.