Tu Volkswagen irá más rápido si pagas la suscripción mensual

Tu Volkswagen irá más rápido si pagas la suscripción mensual
Volkswagen explora un nuevo modelo de negocio para sus coches eléctricos: las funciones bajo demanda. La marca alemana planea ofrecer mejoras temporales, como un aumento de la velocidad máxima, a través de una suscripción de pago. El hardware ya estaría instalado, solo se activaría por software.
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¿Recuerdas cuando comprabas un producto y era tuyo, con todas sus funciones, para siempre? Agárrate, porque parece que esa idea se está quedando en el retrovisor, al menos en el mundo del motor. Volkswagen ha decidido subirse al carro de las suscripciones, y su propuesta es, cuanto menos, llamativa: pagar para que tu coche corra más.

La noticia saltó a raíz de una entrevista de la revista británica Top Gear con Klaus Zellmer, el jefe de ventas y marketing de Volkswagen. Según Zellmer, la compañía está trabajando en un sistema de funciones «bajo demanda» para su familia de vehículos eléctricos ID. Esto significa que los coches saldrán de fábrica con todo el hardware necesario, pero algunas de sus capacidades estarán bloqueadas por software. ¿Quieres usarlas? Toca pasar por caja.

El ejemplo que puso el propio Zellmer es el que nos ha dejado a todos con cara de póker: la velocidad máxima. «Estamos pensando en cosas como… extender la velocidad máxima para ciertos ID. Podrías hacerlo durante un tiempo determinado. Podríamos darte más rendimiento para un fin de semana», comentó. Imagina la escena: viernes por la tarde, te apetece una escapada y decides pagar un extra para ‘desbloquear’ unos cuantos kilómetros por hora más en tu coche.

Pero la cosa no acaba en la velocidad. Este modelo de negocio, que se activaría mediante actualizaciones inalámbricas (Over-The-Air), podría aplicarse a otras características. Zellmer mencionó, por ejemplo, el sistema de asistencia a la conducción ‘Travel Assist’. ¿Tienes por delante un viaje de 12 horas por autopista? Podrías ‘alquilar’ el asistente de conducción solo para ese trayecto. Lo mismo ocurriría con funciones de iluminación avanzadas u otras comodidades.

La lógica empresarial es clara: generar una nueva vía de ingresos una vez que el coche ya ha sido vendido. El directivo de VW no se anduvo con rodeos y estimó que este tipo de servicios podría generar «cientos de millones» de euros en ingresos adicionales. En esencia, pagas por el coche y luego sigues pagando por usar las piezas que ya has pagado.

Esta estrategia no es del todo nueva y sigue la estela de otras marcas como BMW, que ya generó polémica al proponer suscripciones para los asientos calefactables. Bienvenidos al futuro de la automoción, un futuro en el que tu coche es más un servicio que un producto y donde el debate sobre la propiedad y el derecho a usar lo que has comprado está más vivo que nunca.