
Imagina la escena: estás leyendo un sesudo artículo sobre la sanidad canadiense en nada menos que Time Magazine, una de las publicaciones más respetadas del planeta. Y de repente, zas, te topas con una joya que asegura que «el 90% de los americanos son demasiado ignorantes para entender la sátira». ¿Perdona? ¿Un dato de esos en Time? Pues sí, amigos, ocurrió. Y la historia es tan tronchante como parece.
La edición canadiense de Time Magazine, en su intento por ilustrar la opinión pública sobre el sistema de salud del país, cometió un error garrafal. Incluyó como si tal cosa una cita extraída de The Beaverton, un portal de noticias satíricas canadiense, una especie de nuestro ‘El Mundo Today’ o el ‘The Onion’ estadounidense. El artículo de The Beaverton, titulado con la misma gracia, era una burla a la falta de comprensión de la sátira, y atribuía la curiosa estadística a un estudio de la inexistente «Universidad de Phoenix Centre for the Advanced Study of Post-Modern Irony». ¡Hasta el nombre de la fuente era un chiste!
El texto satírico, en su día, provocó risas a carcajadas a quienes estaban al tanto de su naturaleza, pero lo de Time llevó la broma a otro nivel. Que una revista de tal calibre cayera en una trampa tan evidente fue como ver a un gato intentando cazar su propio reflejo en el espejo: adorablemente torpe y con un punto de vergüenza ajena. La cita en cuestión apareció en un artículo de Time.com titulado «Encuesta: ¿Qué piensan realmente los canadienses sobre la sanidad pública?». La ironía, que la revista publicase un dato sobre la ignorancia en la comprensión de la sátira mientras era víctima de ella, no pasó desapercibida.
Evidentemente, el gazapo no tardó en ser detectado. Time actuó rápido y eliminó la cita de su publicación al poco tiempo. Pero para entonces, el daño (y la diversión) ya estaba hecho. Los genios detrás de The Beaverton no pudieron evitar celebrar su «victoria» con una mezcla de orgullo y mofa en sus redes sociales. «¡Time.com nos ha citado, chicos! ¡Ya somos legítimos!», tuiteaban. Y poco después: «Aquí en The Beaverton nos sentimos honrados de que nuestro periodismo de investigación esté siendo reconocido por el establishment!». Un brindis con champán virtual por el buen hacer de la comedia.
Por su parte, un editor de Time Magazine Canadá se pronunció sobre el asunto, aunque con un tono mucho más sobrio, claro. «Lo revisamos, descubrimos que no era exactamente lo que buscábamos y lo corregimos inmediatamente», dijo. Una respuesta elegante para una metedura de pata tan memorable. La historia es un recordatorio hilarante de que, incluso las instituciones más serias, pueden caer rendidas ante el ingenio del humor, y que una buena carcajada a tiempo puede ser la mejor medicina… incluso para la reputación periodística.
