Atención, amantes de la fauna y los mofletes rellenos: el Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas ha decidido que el mundo necesita un evento para celebrar la obesidad adorable de nuestras amigas las ardillas. Y así, amigos, nació la ‘Semana de la Ardilla Gorda’, una iniciativa tan curiosa como vital para la supervivencia de estos peludos y glotones roedores.
Imagínate: es la semana del 27 de octubre, y mientras nosotros quizás pensamos en castañas asadas o en cómo evitar los turrones antes de tiempo, para las ardillas texanas es la hora de la verdad. Estos pequeños acróbatas de cola tupida y mofletes que aspiran a ser como los de un hámster en plena acción, están en plena faena. ¿Su misión? Ponerse como el Kiko, o mejor dicho, como una bola de pelo con patas. Necesitan acumular toda la grasa posible devorando nueces, bellotas, semillas y, si se tercia, algún que otro hongo. ¿El objetivo? Sobrevivir al crudo invierno que se avecina y, atención, asegurar el éxito reproductivo en primavera. ¡Ahí es nada!
El Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas no solo ha declarado esta semana como la más importante para la supervivencia y el futuro amoroso de las ardillas, sino que también ha querido que todo el mundo lo sepa. Han compartido fotos de ardillas tan ‘chunky’ (que en buen español de la península significaría ‘regordetas’ o ‘hermosas y bien rellenas’) que dan ganas de abrazarlas (pero no lo hagas, que están muy ocupadas).
La clave aquí es la concienciación. Quieren que la gente entienda que, por muy monas que sean, es fundamental dejarlas tranquilas mientras se dan el atracón de su vida. Resistir la tentación de darles comida humana es crucial, ya que sus dietas están diseñadas para la naturaleza, no para nuestras sobras. Así que, la próxima vez que veas una ardilla con la barriga descolgada y los mofletes a reventar, no te rías, ¡felicítala! Está haciendo su trabajo a las mil maravillas, preparándose para ser la envidia del vecindario roedor este invierno. Larga vida a la ‘Semana de la Ardilla Gorda’ y a sus protagonistas peludas.




