Taikonautas chinos: billete solo de ida… por un despiste ruso

Taikonautas chinos: billete solo de ida... por un despiste ruso
Tres taikonautas chinos podrían quedarse más tiempo de lo esperado en el espacio, según reportes, a causa de un fallo en un carguero espacial ruso que iba a la Estación Espacial Internacional. Este peculiar incidente se suma a otros retrasos históricos en las misiones chinas, generando una situación cómica y un tanto enrevesada para los astronautas.
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Imagina la escena: estás en el espacio, cumpliendo tu misión, y de repente te enteras de que tu «fecha de vuelta a casa» se pospone. ¿Por qué? ¡Atención, que aquí viene lo bueno! Por un fallo en un cohete ¡ruso! Sí, sí, has leído bien. Y no un cohete ruso cualquiera, sino uno que ni siquiera iba a tu estación espacial, sino a la Estación Espacial Internacional (ISS). Un auténtico «crossover» espacial digno de Hollywood, pero en versión chapuza cósmica.

Los protagonistas de esta peculiar odisea son, supuestamente, los taikonautas chinos Jing Haipeng, Zhu Yangzhu y Chen Dong. Se encontraban en su laboratorio espacial, la Tiangong-2 (o eso parece deducirse entre tanto dato confuso que genera la fuente original, ¡un auténtico galimatías!), cuando se les comunica que su regreso a la Tierra se retrasa «varios meses». La razón oficial, al menos la que ha causado el revuelo, es el patinazo de una nave de carga rusa, la Progress M-27M. Este carguero, que debía reabastecer a la ISS, tuvo un arranque de rebeldía, se puso a dar vueltas como una peonza descontrolada y fue declarado «pérdida total». ¡Vamos, que la lió parda!

Ahora bien, la conexión entre el percance ruso y el «quedarse de okupa» de los taikonautas chinos es un enigma que ni el mismísimo Sherlock Holmes espacial podría descifrar sin una buena lupa y un manual de misiones intergalácticas. Es como si tu vuelo a Canarias se cancelara porque se ha estropeado un tren en Siberia. Absurdo, ¿verdad? Pues eso. Parece que, o bien la logística espacial es más enrevesada de lo que pensábamos, o la noticia original decidió mezclar churras con merinas para darle un toque dramático a la situación. ¡Un buen lío periodístico que nos da para unas risas!

Lo cierto es que esta no es la primera vez que a los astronautas chinos les toca alargar su estancia en el espacio más de lo previsto. Hay antecedentes, como el de la tripulación de la misión Shenzhou-10 (Nie Haisheng, Wang Yaping y Zhang Xiaoguan), cuyo regreso desde la Tiangong-1 en 2013 también se retrasó. Parece que en China esto de las «prórrogas espaciales» es ya casi una tradición. ¿Será que el espacio les gusta tanto que les cuesta volver, o simplemente la coordinación interplanetaria necesita un «ajuste fino»?

Sea como fuere, estos valientes taikonautas se encuentran ahora con un billete solo de ida (por ahora) y una excusa para la prórroga que es, cuanto menos, de chiste. Seguro que tienen anécdotas para contar a sus nietos y un buen motivo para preguntar: «¿Y cómo es que algo ruso afecta a mi vuelta a casa, que soy chino?». La burocracia espacial, amigos, es un universo aparte.