¡Atención, amantes de lo insólito y lo que te deja con la boca abierta! Si pensabais que lo habíais visto todo, preparaos para esta historia que nos llega directamente desde Suecia. Resulta que la policía ha detenido a un ‘sicario’ de tan solo 12 años. Sí, habéis leído bien: ¡doce años! Y la cosa se pone aún más surrealista: el chaval, en su debut como presunto asesino a sueldo, se equivocó de objetivo y disparó a la persona incorrecta. Un giro digno de un guion de cine negro… si no fuera tan trágico.
El incidente ocurrió el pasado 26 de enero en Skogås, una zona al sur de Estocolmo. Nuestro ‘protagonista’, el jovencísimo pistolero, irrumpió en el edificio de un apartamento y, en lugar de dar con su objetivo real, disparó a un señor de 60 años, un civil inocente que no tenía nada que ver con el asunto. Por suerte, la policía estaba ojo avizor y lo detuvo casi de inmediato en la misma zona, librándonos de pensar qué otras fechorías podría haber cometido por pura inexperiencia o, peor aún, por un nuevo intento fallido. Además, otro chaval de 15 años también fue arrestado en relación con este suceso.
Pero, ¿qué hay detrás de esta locura? Pues, por desgracia, es el reflejo de una realidad mucho más oscura y compleja. Suecia está lidiando con una escalada de violencia entre bandas, y, por lo visto, los criminales han encontrado un filón en los menores. ¿La razón? Bajo la ley sueca, un niño de 12 años es demasiado joven para ser considerado penalmente responsable. ¡Un vacío legal que utilizan sin piedad! Así, los usan como carne de cañón, sabiendo que, si son pillados, las consecuencias para ellos son mínimas. El jefe de policía, Rådman, ha señalado que los niños son utilizados precisamente porque se enfrentan a penas más leves o incluso a ninguna pena.
La situación es tan grave que el propio primer ministro sueco, Ulf Kristersson, la ha calificado de ‘horrible’. Y no es para menos. Esto no es un incidente aislado. Recordamos que en septiembre de 2023, otro chico de 13 años perdió la vida en un presunto ajuste de cuentas de bandas, y un joven de 14 años fue detenido por un tiroteo distinto. Los niños, lejos de jugar en parques y preocuparse por el siguiente examen, están siendo arrastrados a un mundo de violencia y delincuencia organizada, una realidad que estremece hasta al más pintado.
Así que, mientras nos sorprendemos con la ironía de un sicario novato que falla el tiro, no podemos olvidar el trasfondo. Una situación preocupante que nos hace reflexionar sobre el lado oscuro de la sociedad, donde ni la edad es ya un impedimento para ser reclutado en el lado equivocado de la ley. Esperemos que este incidente, por absurdo que parezca, sirva para poner el foco en la protección de los más jóvenes y para abordar de una vez por todas esta peligrosa tendencia.




