
¿Alguna vez te has preguntado por qué haces ciertas cosas que a tus amigos extranjeros les parecen de locos? Pues agárrate, porque la comunidad internauta ha dictado sentencia. Recientemente se ha vuelto viral un debate global donde gente de todo el mundo ha compartido esas señales tan, tan obvias que identifican a alguien como oriundo de un país concreto. Atención, si te sientes aludido, es que eres uno de los nuestros.
El club de los que piden perdón por existir
Empezamos fuerte con nuestros amigos del norte: Canadá. El consenso es unánime: si alguien te pide perdón por absolutamente todo, incluso si tú le has pisado a él, ¡es canadiense! No solo se disculpan por sus propios errores, sino por la existencia de la gravedad, el tiempo y el hecho de que tú estés ahí. Es como si llevaran un chip de cortesía extrema, pero que les obliga a decir ‘Lo siento’ hasta cuando el viento les despeina. Un usuario comentó que el signo más claro es que pidan perdón a objetos inanimados.
Supervivencia y drama térmico
Si viajamos a las antípodas, concretamente a Australia, la señal de que alguien es ‘aussie’ es su absoluta familiaridad con la fauna que te mataría en cinco minutos. Un comentario sarcástico destacaba: ‘Si alguien dice ‘Oh, sí, me encontré una serpiente marrón, pero solo era pequeña’ con la misma calma que si hablara de comprar el pan, es de Sídney’. Además, su uso obsesivo de los diminutivos que acaban en ‘-ie’ (barbie, servo, aussie) es otro chivato de primer nivel. ¡Todo es ‘cute‘ hasta que te muerde.
Mientras tanto, en el Reino Unido, la señal inequívoca es doble: la queja constante sobre el clima y la santísima trinidad del té. Un día hace ‘demasiado calor’ (22ºC) y al siguiente ‘demasiado frío’ (15ºC). Pero si realmente quieres desenmascarar a un británico, observa si sufre un ataque de ansiedad leve al preparar una taza de té con la leche o el azúcar equivocados. Ahí tienes la prueba definitiva.
El código vial y la gastronomía de lo inmenso
Pasamos a Alemania, donde la disciplina es ley. ¿Cómo sabes que alguien es alemán? Si está solo, de noche, sin tráfico a kilómetros, y se queda clavado esperando a que el semáforo peatonal se ponga en verde, felicidades, estás ante un ciudadano que se toma las normas muy en serio. Cruzar en rojo, incluso sin peligro, es una ofensa social imperdonable. La ley es la ley, ¡y el semáforo no perdona!
En Estados Unidos, las señales suelen venir en formato XXL. Las porciones de comida son un claro indicador, pero el más divertido es la necesidad de usar el coche para absolutamente todo. Si una distancia de 500 metros requiere un arranque de motor, estás con un estadounidense. Si además intentan dejar propina en lugares donde la propina es ofensiva, como en Japón, el diagnóstico es completo.
El hilo termina con Nueva Zelanda, cuyos habitantes se caracterizan por una calma que roza la temeridad ante la naturaleza extrema. Tienen volcanes, géiseres, y bichos raros, pero lo comentan con la misma tranquilidad que un madrileño habla de un atasco. ‘Sí, hay terremotos, pero la barbacoa sigue funcionando’, esa es su filosofía.
