
Genética caprichosa y pies curiosos
Empezamos este recorrido por el lado más bizarro de la fama con un detalle que te hará mirar al suelo la próxima vez que veas una alfombra roja. Ashton Kutcher, el eterno galán, nació con los dedos de los pies palmeados. Sí, tiene una membrana que une parte de sus extremidades inferiores. Pero no es el único con rasgos distintivos: la actriz Mila Kunis padece heterocromía, lo que significa que tiene un ojo de cada color tras sufrir una iritis crónica durante años.
Incluso el carismático Matthew Perry, de la serie Friends, escondía una pequeña secuela de su infancia: le falta la punta de su dedo corazón derecho tras un accidente doméstico con una puerta. Pequeños detalles físicos que nos recuerdan que, tras el maquillaje, estas estrellas son tan humanas (o curiosas) como cualquiera de nosotros.
Pasados que parecen películas de acción
Si creías que las tramas de Woody Harrelson eran intensas, espera a conocer su árbol genealógico. Su padre biológico, Charles Harrelson, no era un contable aburrido, sino un sicario profesional condenado por asesinar a un juez federal. Hollywood es, en ocasiones, un pañuelo lleno de antecedentes penales. El mismísimo Tim Allen pasó dos años en una prisión federal por tráfico de drogas a finales de los setenta, mucho antes de prestar su voz al heroico Buzz Lightyear.
Y si hablamos de arrestos icónicos, Bill Murray se lleva la palma. Fue detenido en el aeropuerto de Chicago el día de su vigésimo cumpleaños tras intentar transportar nada menos que diez kilos de marihuana. Al parecer, su sentido del humor ya estaba presente entonces, aunque a la policía no le hizo ninguna gracia.
Talentos ocultos y derrotas épicas
Lo de Dolly Parton es, probablemente, la anécdota más divertida de la industria musical. La artista decidió presentarse de incógnito a un concurso de imitadoras de Dolly Parton en un club nocturno y, para sorpresa de nadie (o de todos), perdió. Los jueces consideraron que no se parecía lo suficiente a sí misma. Entre tanto, otros actores esconden currículums asombrosos: Christopher Walken fue domador de leones en su juventud, y Geena Davis es tan inteligente que pertenece a Mensa y casi se clasifica para los Juegos Olímpicos en la disciplina de tiro con arco.
Mención especial merece Steve Buscemi, quien antes de ser un actor de culto fue bombero en Nueva York. Tras los atentados del 11 de septiembre, Buscemi regresó a su antigua estación para trabajar turnos de doce horas buscando supervivientes entre los escombros, rechazando cualquier tipo de publicidad por su labor heroica.
