Romeo Excavadora y Julieta Telescópica protagonizan el amor más industrial de Estonia

Romeo Excavadora y Julieta Telescópica protagonizan el amor más industrial de Estonia
Un teatro de Estonia ha reinventado 'Romeo y Julieta' con maquinaria de construcción. Una excavadora y una manipuladora telescópica interpretan a los amantes, representando su trágica historia de amor en una zona industrial, con diálogos de Shakespeare y rugidos de motor. Una obra verdaderamente única.
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Olvídate de Leonardo DiCaprio y Claire Danes. La historia de amor más grande jamás contada acaba de recibir una actualización… con mucho más acero y aceite de motor. En Estonia, la compañía VAT Teater ha decidido que ya era hora de que el romance shakesperiano se pusiera manos a la obra, literalmente. Dentro del programa de Tartu 2024, Capital Europea de la Cultura, han estrenado una versión de ‘Romeo y Julieta’ que ni el mismísimo Bardo de Avon podría haber imaginado.

Los protagonistas no son otros que una ágil excavadora amarilla en el papel del apasionado Romeo y una imponente manipuladora telescópica roja como la bella Julieta. Sí, has leído bien. Dos colosos de la construcción viviendo un amor prohibido entre los Montesco y los Capuleto. La genial idea se le ocurrió al director polaco Jakub Skrzywanek, quien, al ver las máquinas trabajando en las obras de Tartu, no vio simple maquinaria, sino una danza, un ballet de metal. ¿Y qué mejor historia para un baile trágico que la de los amantes de Verona?

La obra, titulada ‘Máquinas’, se desarrolla en una enorme zona industrial, el escenario perfecto para este drama de alto tonelaje. El público disfruta de una mezcla surrealista: por un lado, actores de carne y hueso recitando los versos originales de Shakespeare y, por otro, la banda sonora de los propios protagonistas: el rugido de sus motores, sus pitidos de advertencia y el chirrido de sus piezas hidráulicas.

No faltan los momentos icónicos, adaptados a la nueva escala. La famosa escena del balcón se resuelve con Julieta (la manipuladora telescópica) elevando su brazo para alzar a su amado Romeo (la excavadora). Y por supuesto, hay duelos, donde las máquinas se enfrentan en una batalla de palas y engranajes que le da un nuevo significado a la palabra ‘choque’.

Según sus creadores, esta peculiar puesta en escena busca explorar el amor y el odio en un mundo cada vez más dominado por la tecnología y las entidades no humanas. Una reflexión profunda servida con una capa de óxido y mucho ingenio.