Desde 1912, la freidora de Dyer's nunca se ha vaciado del todo: cuelan la grasa cada día y la reutilizan. Dicen que ese es el secreto de sus hamburguesas… aunque hay matices…
Hay secretos de cocina, y luego está el de Dyer’s Burgers, en Memphis: llevan más de un siglo friendo hamburguesas en, supuestamente, la misma grasa. Desde 1912.

Más de un siglo sin vaciar la freidora
Dyer’s, en la famosa Beale Street, abrió en 1912. Y desde entonces, según el propio local, su grasa de freír nunca se ha tirado del todo: cada día la cuelan, la limpian y la vuelven a usar. ¿El resultado? Una hamburguesa especialmente jugosa y tierna que, dicen, no sabe igual en ningún otro sitio.
El secreto (con truco)
Antes de que se te revuelva el estómago (o te entre un hambre rara), conviene un matiz: no es exactamente la misma grasa de 1912. Con el tiempo se le va añadiendo grasa nueva, así que lo que fríe tu hamburguesa de hoy es una mezcla que se ha ido renovando poco a poco durante más de cien años. Una especie de masa madre, pero en versión freidora.
Cuentan incluso que, cuando el restaurante cambió de local, la preciada grasa viajó en un furgón blindado. Tómatelo como leyenda local, pero la idea bien lo merece.
¿Y esto es seguro?
Aquí es donde los expertos levantan la ceja. Reutilizar aceite de forma indefinida no es precisamente lo que recomienda ningún nutricionista: con el uso repetido, las grasas acumulan compuestos poco saludables. En Dyer’s la cuelan y la cuidan a diario, pero que quede claro que esto es más una curiosidad gastronómica (y un imán para turistas) que un consejo de cocina.
De rareza a atracción turística
Al final, la grasa centenaria se ha convertido en la mejor campaña de marketing de Dyer’s: la gente hace cola precisamente para probar la hamburguesa frita en «un siglo de sabor». Si te van las rarezas comestibles, no te pierdas estas curiosidades sobre tus comidas favoritas ni las comidas de EE. UU. que el resto del mundo aborrece.




