¡Atención, amigos de lo ajeno con pedales! Si por casualidad os da por robar una bici en una estación de tren del Reino Unido, parece que la Policía Británica de Transporte (BTP) os lo va a poner un poquito más fácil. Agárrense los manillares, porque la BTP ha tomado una decisión de esas que te dejan con la boca abierta y pensando: “¿Pero esto es de verdad o una broma de cámara oculta?”
Resulta que, por culpa de los dichosos recortes presupuestarios (¿quién no los sufre?), la BTP ha decidido que eso de investigar los robos de bicis en las estaciones ya no es una prioridad. ¡Así, como lo lees! A partir de ahora, solo se molestarían en mover un dedo si el robo es de una bici de altísimo valor (una de esas que cuestan más que un coche pequeño) o si, ya puestos, ha habido violencia de por medio. Si no, colega, tu bici se esfumó y la policía probablemente esté ocupada… bueno, en otras cosas.
Esta medida, que entra en vigor en Inglaterra, Escocia y Gales, ha sido descrita por algunos como una auténtica «carta blanca para ladrones» o, con un toque más british, un «thieves’ charter». Vamos, un pase VIP para que los amigos de lo ajeno hagan de las suyas sin mayor preocupación. Los grupos ciclistas, como es lógico, están que trinan, calificando la situación de «escandalosa» y «libertad absoluta para los ladrones». ¡Y no es para menos! Si te dejas el sueldo en una bici para ir al trabajo y te la roban, ¿quién te la devuelve ahora?
Los datos hablan por sí solos: en los últimos tres años, se han robado unas 15.000 bicicletas en las estaciones del país, una media de 5.000 al año. ¿Y cuántos de esos casos se resuelven? Un mísero 3 por ciento. Con esta nueva política, es fácil imaginar que ese porcentaje se va a acercar peligrosamente al cero absoluto. La BTP, por su parte, se defiende diciendo que es una cuestión de «gestión de recursos» y de «priorizar» donde tienen más posibilidades de éxito. Alegan que muchas bicicletas ni siquiera están bien atadas y que, total, seguirán registrando los crímenes, aunque no los investiguen a fondo. Una forma un tanto peculiar de combatir la delincuencia, ¿no crees?
Así que ya sabes, si eres ciclista en el Reino Unido y tu bici no es una joya de la corona o no te la quitan a punta de navaja, quizás sea el momento de invertir en una cadena XXL o, mejor aún, en un seguro. Porque parece que para la BTP, los robos de bicis en estaciones se han convertido en una especie de «cosas que pasan» sin mayor importancia. ¡Vaya tela!

