La tocaron durante años creyendo que era jamaicana y el crédito «N. Diamond» tampoco les sacó de dudas: pensaron que era un tal Negus Diamond…
Imagina llevar una canción al número uno y enterarte después de que la escribió alguien a quien no habías escuchado en tu vida. Es más o menos lo que le pasó a UB40, el grupo británico de reggae formado en Birmingham en 1978, con «Red Red Wine».
«Red Red Wine» la escribió y la grabó primero Neil Diamond, cantautor estadounidense, y apareció en 1967 en su disco Just for You. Allí no había ni rastro de reggae: era una balada lenta cantada desde el punto de vista de alguien que bebe vino tinto para olvidar sus penas.
¿Por qué UB40 creía que era una canción jamaicana?
Porque así fue como la conocieron. En 1969, el cantante Tony Tribe, nacido en Kingston, publicó una versión con ritmo reggae que alcanzó el puesto 46 de la lista británica de singles. Los chavales de Birmingham que años después montarían UB40 crecieron con esa versión, no con la del estadounidense.
Ali Campbell, cantante del grupo por entonces, ha explicado que para ellos aquello era simplemente un tema de reggae y que no tenían ni idea de que lo hubiera escrito Diamond. Y lo mejor es que el propio disco llevaba impreso el nombre del autor, sin que aquello les sirviera de nada.

Lo contó años más tarde Terence «Astro» Wilson, vocalista y toaster de la banda, en declaraciones recogidas por la prensa británica:
Incluso cuando vimos el crédito de autor, que decía «N. Diamond», pensamos que era un artista jamaicano llamado Negus Diamond.
¿Cómo llegó al número uno dos veces?
UB40 grabó su versión para Labour of Love (1983), un álbum entero dedicado a temas de reggae de 1969 a 1972 con los que habían crecido. «Red Red Wine» salió como single y se plantó en el número uno británico, donde aguantó tres semanas.
En Estados Unidos costó bastante más. En 1984 se quedó en el puesto 34, pero la canción se reeditó y el 15 de octubre de 1988 coronó el Billboard Hot 100, un lustro después de grabarse. La versión propia de Diamond, en cambio, no había pasado del puesto 62 en 1968.
Hay una simetría bonita en todo esto: el grupo que no sabía de quién era la canción tampoco tiene un nombre inventado. UB40 es el impreso del subsidio de paro británico, y lo eligieron como guiño a su propia situación de desempleo. Un formulario y una confusión de autoría: pocas cosas menos glamurosas detrás de un número uno mundial.
La música va llena de estos giros: desde el primer James Bond que casi nadie recuerda hasta un concierto que dura 639 años o un ukelele que se estira hasta ser guitarra. Y luego están los artistas que no soportan su propio éxito, que al menos saben quién lo firmó.
Vía Laughing Squid, Songfacts, uDiscover Music, Ultimate Classic Rock, Stereogum, Official Charts y Wikipedia.




