¡Que no se lo lleve otro! EE.UU. reclama la autoría del plan de paz ucraniano

¡Que no se lo lleve otro! EE.UU. reclama la autoría del plan de paz ucraniano
Estados Unidos ha salido al paso para asegurar que el plan de paz para Ucrania es de su autoría, no de Rusia. La embajadora Bridget Brink tuiteó que EE.UU. es el "orgulloso autor" del plan de 10 puntos de Zelenski, desmintiendo al ministro Lavrov, quien insinuó un plagio ruso. ¡Un culebrón diplomático con derechos de autor!
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¡Alto ahí! ¿Quién dijo que plagiar era cosa de estudiantes despistados o de cantantes con la memoria floja? Parece que en el terreno de la alta diplomacia también hay espacio para las disputas de autoría, ¡y menudas disputas! El último culebrón nos llega directamente desde el conflicto ucraniano, donde Estados Unidos ha levantado la voz para gritar a los cuatro vientos: ‘¡Este plan de paz es nuestro, leñe!’.

La protagonista de esta saga, la embajadora de EE.UU. en Ucrania, Bridget Brink, no se anduvo con chiquitas. Tiró de Twitter – sí, ese lugar donde se cuecen las grandes verdades y los memes – para dejarlo bien clarito: ‘Estamos orgullosos de ser los autores del plan de paz de 10 puntos del Presidente Zelenski’. ¡Toma ya! Con dos clics, zanjaba la cuestión del «quién es el papi de esta criatura».

¿Y por qué tanto revuelo? Pues porque el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, parece que le había echado el ojo al plan y, con esa sutileza que le caracteriza, insinuó que la propuesta de ‘reconciliación’ para Ucrania era, atención, ¡un ‘plagio’ descarado de una iniciativa rusa anterior! Imagina la escena: en lugar de misiles, volando acusaciones de ‘copia y pega’ entre potencias. De traca.

El famoso plan ‘made in Zelenski’ y apoyado por los yanquis no es moco de pavo. Incluye puntos tan fundamentales como la seguridad nuclear (no es plan para bromas con el uranio), la seguridad alimentaria y energética, la liberación de prisioneros (¡a casa todos!), la restauración de la integridad territorial (esto no es un Monopoly), la retirada de tropas rusas, la justicia, la protección del medio ambiente y un documento final para sellar el fin de la guerra. Es decir, un ‘kit de fin de conflicto’ bastante completo.

La historia de este ‘plagio’ (o no) viene a raíz de que el Wall Street Journal publicara un artículo sobre un posible plan de paz de Arabia Saudí que, supuestamente, se parecía sospechosamente a uno ruso. Y claro, en Washington se han puesto las pilas para que nadie les quite el mérito. Porque, seamos sinceros, ¿qué es un plan de paz sin su correspondiente etiqueta de ‘original’ y ‘patentado’?

Así que ahí lo tenéis. En medio de un conflicto a escala global, resulta que también hay tiempo para pelearse por la propiedad intelectual de las ideas. Una prueba más de que la realidad, a veces, supera con creces a la ficción. ¡A ver quién registra antes el próximo armisticio!