Prueba el ‘Modo Vadeo’ de su Tesla Cybertruck en un lago y termina durmiendo en el calabozo

Prueba el 'Modo Vadeo' de su Tesla Cybertruck en un lago y termina durmiendo en el calabozo
Un intrépido conductor decidió poner a prueba las capacidades anfibias de su Tesla Cybertruck metiéndolo de lleno en el lago Grapevine. Su experimento con el 'Wade Mode' no terminó con un récord de navegación, sino con un arresto policial y una visita inesperada a la cárcel local.
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Todos conocemos las extravagantes promesas tecnológicas que rodean al Tesla Cybertruck. Que si resiste el impacto de balas, que si sobrevive al apocalipsis zombi, que si puede funcionar como un barco durante breves periodos de tiempo… Pues bien, alguien ha decidido poner a prueba esta última afirmación en el mundo real, y el resultado ha sido digno de una comedia de enredos.

El irresistible encanto del «Wade Mode»

El protagonista de nuestra historia (cuyo nombre pasará a los anales de las malas decisiones) se encontraba en las inmediaciones del lago Grapevine. En lugar de disfrutar de un tranquilo día de pesca o un pícnic dominguero, miró su flamante pick-up de acero inoxidable, luego miró el agua, y su cerebro hizo una conexión sumamente peligrosa. Era el momento ideal para probar el famoso Wade Mode (Modo Vadeo).

Para quienes no estén familiarizados con este término, el Wade Mode es una función que, al activarse, presuriza el paquete de baterías del vehículo para evitar que entre agua, permitiendo teóricamente que la mole metálica cruce ríos o zonas inundadas. Sin embargo, «cruzar un charco grande» no es exactamente lo mismo que «jugar a ser el Capitán Pescanova en un lago público».

De navegante a presidiario

¿Qué podría salir mal al meter un vehículo de más de tres toneladas en un entorno acuático? Al parecer, bastantes cosas. Las autoridades locales no compartieron el entusiasmo científico de nuestro intrépido conductor.

  • Invasión acuática: Meter un coche en un lago recreativo no suele estar en la lista de actividades permitidas por la normativa municipal, por muy ecológico que sea el motor.
  • Intervención policial: La policía apareció en la escena, probablemente frotándose los ojos ante la surrealista imagen de un DeLorean hipertrofiado dándose un chapuzón sin permiso.
  • Final infeliz: Lejos de recibir un aplauso por su inestimable contribución a la ciencia automotriz, el conductor acabó arrestado y encarcelado.

«Una cosa es lo que Elon Musk tuitea a las tres de la mañana sobre las capacidades anfibias de sus coches, y otra muy distinta es lo que opina la policía local sobre meter toneladas de metal en sus lagos.»

La moraleja de la historia

Aunque tu vehículo parezca sacado de Blade Runner o de un videojuego de ciencia ficción con gráficos poligonales de los años 90, las leyes del mundo real (y de las autoridades) se siguen aplicando a rajatabla. El Tesla Cybertruck puede ser una auténtica maravilla de la ingeniería moderna, pero de momento, no incluye una tarjeta de «Queda libre de la cárcel» oculta en su sistema de infoentretenimiento.

Así que ya lo sabéis: si compráis un coche futurista, dejad las pruebas náuticas para los ingenieros profesionales… o al menos, aseguraos de tener una piscina privada lo suficientemente grande como para no molestar a la policía local.