En Brooklyn hay una playa alfombrada de botellas de los años cincuenta. Lleva cerrada desde 2020: bajo la basura aparecieron dos piezas con radio-226…
Imagina una playa en la que, en lugar de conchas, la marea te deja botellas de cristal, frascos de farmacia y trozos de loza de hace más de setenta años. Existe, está en Nueva York y tiene un nombre que ya avisa: Dead Horse Bay, la bahía del caballo muerto.
Dead Horse Bay es una antigua zona de vertedero en el sur de Brooklyn, dentro del Gateway National Recreation Area, cuya orilla está cubierta de botellas y basura de mediados del siglo XX. El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos (NPS) cerró su parte sur en agosto de 2020 tras encontrar dos marcadores de cubierta de barco con radio-226 que habían contaminado el suelo.

¿Por qué se llama la bahía del caballo muerto?
El nombre no es una metáfora. Entre el siglo XIX y principios del XX, en la vecina Barren Island funcionaron fábricas que procesaban los caballos muertos de la ciudad, y otros animales, para convertirlos en cola, fertilizante o botones. En una Nueva York que se movía a tracción animal, materia prima no faltaba.
Cuando el negocio decayó, la zona cambió de uso. Entre 1948 y mediados de los años cincuenta, el Ayuntamiento de Nueva York rellenó la parte sur con basura doméstica. La capa de tierra que la cubría era fina, y la erosión del mar hizo el resto: la orilla empezó a escupir botellas, cerámica, restos de ropa, metal y hasta huesos de caballo. Así nació el apodo de Glass Bottle Beach.
¿Qué encontraron bajo las botellas?
Durante años fue un paraíso para buscadores de tesoros. Hasta que en 2019 un estudio del NPS detectó radiación gamma por encima de lo normal en 31 puntos. El origen: dos marcadores de cubierta, pequeños discos luminosos que se usaban en los barcos para señalar la cubierta de noche, con radio-226. Estaban rotos y habían contaminado la tierra de alrededor hasta unos 60 centímetros de profundidad.
Resultado: en agosto de 2020 se cerraron al público unas 34 hectáreas de las 72 del lugar. Además de la radiactividad, los análisis encontraron pesticidas, PCB, hidrocarburos aromáticos policíclicos y metales. Si te pica la curiosidad radiactiva, lo del acero fabricado antes de 1945 tampoco tiene desperdicio.
Una playa hecha de basura de los años cincuenta, cerrada por culpa de dos discos luminosos rotos.
¿Es peligroso visitar Dead Horse Bay?
Según el propio NPS, la contaminación radiactiva no se considera un riesgo significativo para la salud de quien pasea. Aun así, la parte sur sigue cerrada mientras avanza la limpieza, que se tramita al amparo de la ley federal CERCLA, más conocida como Superfund. La reapertura no tiene fecha.
No es la única playa convertida en museo involuntario de la basura: en las Orcadas escocesas también aparece basura retro de los años sesenta. Y en Shanghái hasta han asfaltado una calle con botellas de leche. Lo de Brooklyn, eso sí, trae un extra que no esperas: hace saltar el contador Geiger.
Vía National Park Service, Brooklyn Paper, Brooklyn Paper (riesgo para la salud), Scienceline, New York Almanack y Laughing Squid.
Foto de portada: Klferguson / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.




