Hasta 2005 el suelo de Flushing Meadows era verde. Lo pintaron de azul mirando fijamente la pelota amarilla, y el verde de fuera también tiene truco…
Enciendes la tele a finales de agosto, aparece un rectángulo azul eléctrico rodeado de verde y ya sabes dónde estás sin leer un solo rótulo. Ese azul no salió de la cabeza de un diseñador con ganas de destacar. Salió de mirar fijamente una pelota amarilla.
El US Open cambió el color de sus pistas del verde al azul en 2005 para que la pelota amarilla contrastara más. En la rueda de color, el azul está prácticamente en el lado opuesto al amarillo, así que la bola se distingue mejor sobre él. El torneo se juega en el USTA Billie Jean King National Tennis Center, en Flushing Meadows (Nueva York), y este año el cuadro principal arranca el 30 de agosto.
¿Por qué eligieron el azul y no otro color?
La recomendación vino de los técnicos de California Sports Surfaces, la empresa que fabricaba entonces la superficie. El razonamiento era de manual: si la pelota es amarilla, pinta el suelo del color que más se aleje del amarillo. El tono acabó bautizado como «US Open Blue», con su referencia Pantone 2965 U, y hoy el azul es habitual en pistas duras de todo el mundo.
No es la primera vez que el tenis se retoca pensando en quien mira desde el sofá: las pelotas dejaron de ser blancas por un motivo muy parecido.
¿Por qué la zona de fuera sigue siendo verde?
Aquí viene lo bueno. El verde exterior también tiene nombre propio, «US Open Green», y su Pantone 357 U lleva amarillo incorporado precisamente para limitar el contraste con la pelota, según explicó en Sports Illustrated John Graham, director general de California Sports Surfaces. Dentro de las líneas la bola canta; fuera, se disimula. Todo por tener un color de marca reconocible al vuelo, como el limo verde de Nickelodeon.
«Querían que las pistas tuvieran un color de marca, para que cualquier espectador que encendiera la tele viera el azul y el verde y quedaran identificadas con eso», explicó Graham.
El recinto está en Flushing Meadows, a un paseo del Citi Field, el estadio de béisbol donde hace nada un mapache metía la mano bajo las gradas para robar comida.
¿Qué pasó cuando Madrid lo intentó con la tierra batida?

Que salió regular. En 2012, el Mutua Madrid Open tiñó su tierra de azul con el mismo argumento —que la pelota se viera mejor en televisión—, idea del propietario del torneo, el rumano Ion Țiriac. Los jugadores contestaron que aquello resbalaba. Rafael Nadal cayó en tercera ronda ante Fernando Verdasco, Novak Djokovic se fue en cuartos ante Janko Tipsarević y ambos avisaron de que no volverían si no se recuperaba la tierra roja.
El 23 de junio de aquel año, la junta directiva de la ATP prohibió la tierra azul a partir de 2013. Roger Federer ganó el título en Madrid y sigue siendo el único hombre que se ha llevado un torneo individual sobre tierra azul, un récord con pocas papeletas de caer.
Moraleja: el azul funciona sobre hormigón pintado en Nueva York. Sobre polvo de ladrillo teñido en Madrid, ya vimos.
Vía Mental Floss, Sports Illustrated, Laykold, ESPN, Wikipedia y Tennis Majors.




