Perro Pistolero: Un Puggle Dispara a su Dueño en Pensilvania

Perro Pistolero: Un Puggle Dispara a su Dueño en Pensilvania
En un suceso digno de guion de película, un hombre de Pensilvania afirma haber sido disparado en la mano por su propio perro, un puggle llamado Buddy. La policía investiga la insólita historia, que incluye una pistola del calibre .22 y un sofá, aunque el dueño ha pasado un polígrafo. ¿Verdad o un cuento con cola?
0
0

¡Agárrense los machos, que viene curva! En el pintoresco condado de Huntington, Pensilvania, ha tenido lugar un incidente que bien podría ser la sinopsis de una comedia negra o un meme de Internet. Y no, no estamos hablando de un mapache intentando robar una nevera, sino de algo mucho más… canino.

Michael Chabah, un ciudadano de la zona, se encontró en una situación que pocos pueden relatar: ¡fue disparado en la mano izquierda por su propio perro! Sí, han leído bien. No es una metáfora, ni una exageración. Según su testimonio, el culpable fue su adorable puggle (esa mezcla entre carlino y beagle), de nombre Buddy. Y sí, Buddy usó una pistola del calibre .22.

El escenario del crimen, si es que podemos llamarlo así, era de lo más cotidiano: el sofá de Chabah. Nuestro protagonista estaba tranquilamente tumbado cuando Buddy, en un arrebato de ¿cariño? ¿torpeza? ¿o quizás una audaz huida hacia la libertad?, saltó sobre él. La mala suerte, o quizás la mala colocación, quiso que una pistola del calibre .22 estuviera convenientemente posada en el mismo sofá. Y, según Chabah, ‘de alguna manera Buddy apretó el gatillo’. ¡Boom! Y no precisamente de forma cariñosa.

La policía del condado de Huntington, acostumbrada a robos de galletas y ladridos nocturnos, se encontró con un caso que les hizo rascarse la cabeza. El fiscal de distrito, David Smith, no pudo evitar calificar la historia como ‘sospechosa’. ¡Y quién no lo haría! Sin embargo, y aquí viene lo más chocante, Chabah ha pasado una prueba de polígrafo. Así que, o su perro es un genio del crimen o Chabah tiene una capacidad de convicción digna de un Oscar.

Smith, con una mezcla de perplejidad y profesionalidad, comentó: ‘Él dice que Buddy lo hizo. Él dice que el perro saltó sobre él, el arma se disparó’. La policía ha confirmado la herida de bala y la presencia del arma en la escena. La investigación sigue en curso, y si la versión canina no se sostiene, Chabah podría enfrentarse a cargos por imprudencia temeraria o por mentir a las autoridades.

Mientras tanto, en la mente de todos queda la imagen de Buddy, el perro que quizás solo quería un poco de atención… o quizás tenía una agenda oculta. Quién sabe, tal vez estaba cansado de la comida para perros y quería probar suerte en un atraco. O a lo mejor quería demostrar que los perros también tienen derecho a la autodefensa. Sea como fuere, esta historia ya ha pasado a los anales de lo absurdo. Y la próxima vez que veáis a vuestra mascota, miradla bien… no sea que tenga un as bajo la pata, o mejor dicho, una pistola en la pata.