
Agárrense, que vienen curvas… pero no de coches, ¡sino de quejas infantiles directamente a Vladimir Putin! Sí, como lo oyen. Resulta que los peques de Rusia no están para bromas cuando se trata de su ocio digital, y han decidido que la forma más efectiva de solucionar sus problemas con Roblox es escribirle directamente al mismísimo presidente.
La cosa está así: desde el pasado agosto, el regulador de internet ruso, Roskomnadzor, decidió cortar el grifo a Roblox, el popularísimo juego online. ¿El motivo? Supuestamente, la plataforma se negó a eliminar contenido que ellos consideran “prohibido”. Y claro, a los niños se les ha caído el mundo encima. Para ellos, no poder construir casas virtuales, chatear con sus amigos o simplemente echarse una partida en su juego favorito es una auténtica tragedia de proporciones épicas.
Las quejas no son cuatro gatos, no. Estamos hablando de una auténtica avalancha. El Kremlin tiene un “teléfono rojo” virtual, una especie de recepción presidencial online que recopila estas misivas. Y el Centro de Tecnologías de Internet (CRTM) del gobierno, que monitoriza todo este asunto, ha sacado a la luz un dato brutal: ¡el 95% de las quejas infantiles sobre acceso a internet giran en torno a Roblox! Se ve que la censura en otros temas les importa menos que la falta de avatares personalizables.
Imaginad la escena: un niño desde Krasnoyarsk, con la pena en el alma, escribiendo al líder de la nación: “Querido Vladimir Vladimirovich, le pido ayuda porque nuestro juego favorito, Roblox, ha sido bloqueado. Queremos jugar, pero es imposible sin una VPN, y algunos no saben usarla o no tienen dinero para ella. ¡Por favor, ayúdenos!”. Hay que tener cuajo para pedirle al presidente una VPN de pago, ¿eh? Otros lamentan no poder construir casas ni charlar con sus colegas, lo que demuestra que la vida social virtual es tan importante como la real.
Pero ojo, que la cosa no va solo de Roblox. Los más jóvenes también echan de menos otros servicios extranjeros que han caído en la criba de la censura rusa, como Disney+, YouTube Kids o TikTok. Parece que la mano dura de Roskomnadzor, que ha alegado motivos como “propaganda LGBT” o “contenido extremista” para sus bloqueos (y también supuestas representaciones de mapas de Ucrania con Crimea como parte de Ucrania en Roblox), está afectando a la infancia digital de forma significativa. Al final, los grandes conflictos geopolíticos acaban teniendo consecuencias inesperadas… como que los niños le pidan explicaciones a Putin por no poder jugar a la peliroja de su avatar.
