
Agárrense los machos, que la criptozoología ha saltado de los documentales de sobremesa a los informes policiales de Tennessee. Resulta que en el idílico Montgomery County, un vecino con ojo avizor (o con mucha imaginación, según se mire) dio la voz de alarma tras un encuentro del tercer tipo… pero con pelo. Según su testimonio, un ser bípedo de casi dos metros y diez centímetros de altura y cubierto de pelaje oscuro como la noche, se paseó tan tranquilo por la Highway 79. ¿Quién era? Nada más y nada menos que el mismísimo Bigfoot, Pata Grande, o como quiera que llaméis a vuestro primate peludo favorito.
Lo más increíble de todo es que el Departamento del Sheriff de Montgomery County, lejos de colgarle al ciudadano por una broma de mal gusto, ¡se lo tomó en serio! O al menos lo suficiente como para despachar a un agente. Imaginemos la escena: el sheriff dando la orden, el agente rascándose la cabeza y pensando: ‘¿Esto entra en la descripción de mi puesto de trabajo?’. El valiente agente acudió al lugar del avistamiento, seguramente armado con su linterna y quizás un plátano por si la bestia era amigable. La misión: buscar cualquier rastro que confirmara la existencia de este homínido escurridizo. El resultado, como era de esperar en estos casos, fue un rotundo ‘aquí no hay quien viva’, o más bien, ‘aquí no hay huellas de un bicho de dos metros’. Ni un pelo suelto, ni una huella, ni siquiera un envoltorio de chocolatina abandonado por el supuesto sasquatch.
Pero la historia no acaba ahí. El Sheriff, con un sentido del humor que le honra (o quizás un CM con mucho tiempo libre), decidió compartir el peculiar informe en sus redes sociales. Y claro, la cosa se lió parda. La gente, entre risas y comentarios de incredulidad, se lanzó a opinar sobre la veracidad del avistamiento. ‘¿Se ha comido los donuts el Bigfoot?’, ‘¿Necesita una multa por cruzar la carretera sin paso de cebra?’, ‘¿Le habéis ofrecido un café?’ La oficina del Sheriff, sin embargo, mantuvo la compostura y reafirmó su compromiso de investigar *todas* las llamadas, sin importar lo disparatadas que parezcan. Que oye, por si acaso el Bigfoot tiene carnet de conducir o ha cometido alguna infracción, hay que estar preparados.
Y es que no es la primera vez que la sombra del Bigfoot se proyecta sobre Tennessee. Este estado parece tener una particular afición por los encuentros cercanos con criaturas míticas. Así que, la próxima vez que paseéis por una carretera secundaria al anochecer, ¡mantened los ojos bien abiertos! Quizás vosotros seáis los próximos en tener un ‘encuentro creíble’ con el esquivo Pata Grande, y quién sabe, a lo mejor hasta conseguís que la policía os tome en serio.
