Miras a alguien limpiar un cristal y piensas que es la tarea más aburrida del mundo. Pues resulta que hay gente que la hace contrarreloj, con jueces vigilando cada reguero y un premio en metálico al final. Bienvenido al deporte más pulcro del planeta.
El récord mundial de limpieza rápida de ventanas está en 9,14 segundos. Es lo que tardó el británico Terry «Turbo» Burrows en dejar impecables tres ventanas de oficina en Blackpool, en 2009 —con un segundo de penalización incluido—, y según la ficha del Guinness World Records su marca sigue en pie. Para que te hagas una idea: tú aún no has encontrado el spray y él ya habría terminado.
¿Cómo se limpian tres ventanas en nueve segundos?
Las reglas son sorprendentemente estrictas. El competidor recibe tres ventanas estándar, una escobilla de goma de 30 centímetros y un cubo con nueve litros de agua. Hay que mojar, arrastrar y secar el marco… y ni un solo reguero: cada marca o gota que quede suma segundos de penalización.
Burrows, de Essex y cinturón negro de kárate, presume de encadenarlo todo en apenas 16 movimientos. Batió su primer récord en 1995 en el programa Record Breakers de la BBC y desde entonces lo ha batido nueve veces. Lo suyo no es fuerza bruta, sino coreografía: la misma locura controlada que la de el ingeniero que batió el récord de malabares con fuego.
¿Existe de verdad un Mundial de limpiaventanas?
Existe, y se lo toman muy en serio. La Window Cleaning World Cup se ha disputado en la feria The Cleaning Show de Londres, con la Federation of Window Cleaners haciendo de árbitro y competidores llegados de medio mundo. En su primera edición, en 2019, ganó el estadounidense Jeremiah Hickey con 17,02 segundos… casi el doble que el récord de Turbo, que ese día quedó tercero.
La gracia está en el detalle: un jurado se acerca al cristal, lo mira a contraluz y descuenta puntos por cada marca. Es golf de precisión, pero con escobilla.
Así que la próxima vez que refunfuñes limpiando una ventana, recuerda que hay quien ha convertido esto en un deporte con Mundial, récord Guinness y afición. En Planeta Zapping ya hemos coleccionado marcas igual de disparatadas, como el esquiador acuático más veterano del mundo o un gato de Michigan con 28 dedos. Comparado con Turbo, eso sí, todos limpiamos a cámara lenta.

