Ministra japonesa busca pareja: Requisito, matar un oso a manos desnudas

Ministra japonesa busca pareja: Requisito, matar un oso a manos desnudas
La ministra japonesa Kimi Onoda, exdiputada y exluchadora, declaró en un debate televisivo que solo le atraen hombres capaces de matar un oso con sus propias manos. La peculiar condición, que luego matizó como broma, generó revuelo y risas, revelando su carácter único y pasado deportivo.
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¡Atención, machotes de España y del mundo! Si tenéis el ligoteo un poco oxidado y buscáis inspiración para vuestras frases de conquista, quizás la ministra japonesa Kimi Onoda os pueda echar una mano… o más bien, una garra. Porque si vuestro plan no incluye dominar a un oso pardo con la fuerza bruta de vuestras manos desnudas, es probable que no estéis a la altura de sus expectativas. Sí, habéis leído bien.

Esta peculiar declaración, que dejó a más de uno con la mandíbula desencajada, salió de la boca de la mismísima Kimi Onoda durante un debate televisivo en Japón. La discusión giraba en torno a la participación de las mujeres en la política, un tema serio, pero Onoda decidió inyectarle una dosis de excentricidad memorable. A sus 49 años, soltera y sin hijos, la ministra del Partido Liberal Democrático reveló sin tapujos su tipo de hombre ideal: «Solo me gustan los hombres que pueden matar un oso con sus propias manos». La entrevistadora, Atsuko Ikeda, no pudo ocultar su asombro, y las redes sociales, como era de esperar, estallaron en una mezcla de carcajadas, admiración y alguna que otra crítica.

Para apaciguar los ánimos y, quién sabe, quizás para no espantar a los pocos candidatos que quedaran sin cicatrices de oso, Onoda matizó sus palabras. «Era una broma para aligerar el ambiente», dijo. Pero, ojo, que justo después añadió con una sonrisa pícara: «Aunque una parte de mí lo decía en serio». ¡Ay, Kimi! Siempre dejando la duda. Por si la hazaña del oso parecía demasiado pedir, también mencionó que le valdría con «uno que al menos pueda pescar un atún». Ya veis, hay opciones para todos los gustos, desde el oso al atún, pasando por los aficionados al sumo, otra de sus pasiones confesadas.

Pero, ¿de dónde viene este gusto por la fuerza bruta y las proezas físicas? Aquí es donde la historia se pone todavía más interesante. Antes de enfundarse el traje de ministra, Kimi Onoda no era una política al uso. Su currículum incluye una etapa como… ¡luchadora profesional! Bajo el nombre de «Lady Akira», esta señora se dedicaba a repartir estopa en el ring, una profesión que claramente marca un carácter. Vamos, que la cosa va más allá de un simple capricho; es una declaración de principios de una mujer que sabe lo que quiere y que no tiene pelos en la lengua (ni miedo a un buen mamporro).

Y no penséis que esta mujer es solo músculo. Lady Akira también tiene cerebro, y del bueno. Es licenciada en administración pública por la prestigiosa John F. Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard. Así que tenemos una ministra japonesa, exluchadora profesional, graduada de Harvard, que busca a un tío que pueda vencer a un oso a puñetazos. El nivel de peculiaridad roza lo épico. Sin duda, Kimi Onoda es la prueba viviente de que la política no tiene por qué ser aburrida. ¡Y que nadie diga que las mujeres no saben lo que quieren!