Mimos de león en el menú: La exótica oferta de un restaurante chino

Mimos de león en el menú: La exótica oferta de un restaurante chino
Un restaurante en Guangzhou, China, ha causado revuelo al ofrecer a sus clientes la oportunidad de acariciar a una cachorra de león, "Princesa", por 30 yuanes. La iniciativa busca atraer comensales, pero ha desatado una ola de críticas por parte de organizaciones de bienestar animal, que denuncian el estrés y los riesgos para el animal y los humanos.
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Imagina que vas a cenar y, entre el plato principal y el postre, te ofrecen un extra… ¡acariciar a un cachorro de león! Pues esto no es un chiste de barra, es la última ocurrencia del restaurante Safari World en Guangzhou, China. Ni más ni menos que la «Princesa», una cachorra de león de apenas un mes, ha sido la estrella invitada para robarse los corazones (y, esperemos, no los dedos) de los comensales.

Por el módico precio de 30 yuanes (unos tres euros, ¡más barato que un cubata en la Gran Vía!), los clientes pueden pasar un ratito de lo más tierno con esta monada peluda. La idea, según los dueños, es darle un empujón al negocio y ofrecer una experiencia culinaria… salvaje. La pequeña Princesa, que ha sido vista paseando con correa y alimentándose con biberón, se ha convertido en el centro de todas las miradas.

Pero, claro, no todo iban a ser «awws» y fotos para Instagram. La iniciativa ha encendido las alarmas de las organizaciones de bienestar animal, que no ven ni pizca de gracia en esto. PETA Asia-Pacífico, con su directora asociada Ashley Fruno al frente, ha puesto el grito en el cielo, denunciando que este tipo de interacciones causan un estrés enorme a los animales y que, además, hay riesgos de transmisión de enfermedades entre la cría y los humanos. Y ya ni hablamos de qué pasará cuando la «Princesa» deje de ser tan princesa y se convierta en una leona de verdad… ¡Ahí ya no hay selfies que valgan!

Desde el Safari World, se defienden a capa y espada. Aseguran que la cachorra está «bien cuidada», que tiene su propio espacio para descansar (lejos del bullicio de los palillos y los comensales) y que un veterinario la tiene bajo vigilancia constante. Además, afirman tener todos los permisos necesarios para esta peculiar atracción. Vamos, que ellos lo ven todo muy legal y muy responsable.

Aunque no es la primera vez que se ven este tipo de atracciones con cachorros de león en otros rincones del mundo, la polémica siempre está servida. Al final, uno se pregunta si la emoción de un ‘selfie’ con un leoncito merece poner en jaque el bienestar de estos majestuosos animales. ¿Tú qué opinas? ¿Pagarías por este extra tan felino?