Miles de detectores de humo retirados porque olvidaron cómo avisar de los incendios

Miles de detectores de humo retirados porque olvidaron cómo avisar de los incendios
Kidde se ha visto obligada a retirar del mercado unas 226.000 unidades de sus detectores de humo TruSense. El motivo es tan irónico como peligroso: un fallo de software impide que los dispositivos alerten a los usuarios ante la presencia real de fuego, convirtiéndolos en simples adornos de techo.
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En el fascinante mundo de los objetos que no cumplen su única función vital, hoy tenemos un ganador indiscutible. La conocida marca Kidde ha tenido que pedir perdón y recoger sus bártulos tras descubrir que unos 226.000 de sus detectores de humo y monóxido de carbono de la serie TruSense tienen una ligera tendencia a quedarse calladitos cuando las cosas se ponen feas. Sí, lo has leído bien: el aparato diseñado para avisarte de un incendio podría decidir que el humo no es asunto suyo.

Un fallo de software con mucha ironía

La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor ha dado la voz de alarma (esta sí funciona) sobre este error de software. Resulta que estos dispositivos inteligentes pueden sufrir un bloqueo que les impide detectar partículas de humo reales. Básicamente, se trata de una crisis de identidad tecnológica donde el sensor decide que prefiere ser un posavasos de techo antes que una alarma salvavidas. El problema afecta específicamente a modelos fabricados entre mayo de 2019 y septiembre de 2020.

Cómo saber si tu techo te está mintiendo

Los modelos afectados incluyen diversas variantes de la línea TruSense, como el 2040, 2050, 2060 y 2070. Para identificar si tienes uno de estos dispositivos rebeldes en casa, debes mirar el número de modelo impreso en la parte posterior. Si coincide, Kidde recomienda encarecidamente que no lo tires a la basura sin más, sino que contactes con ellos para recibir un reemplazo gratuito. Eso sí, mientras esperas el envío, mejor mantén el extintor a mano y evita quemar las tostadas.

Seguridad en tiempos modernos

Este incidente pone de relieve los riesgos de la tecnología aplicada a elementos de seguridad básica. Aunque no se han reportado heridos ni daños materiales graves hasta la fecha, la idea de confiar tu integridad física a un código de programación que puede fallar de forma tan estrepitosa es, cuanto menos, inquietante. La empresa ha habilitado una web específica para gestionar esta retirada masiva y asegurar que todos los hogares vuelvan a tener un vigilante que, al menos, no se duerma en los laureles cuando vea una llama.