
A veces, la gente suelta barbaridades por la boca que te hacen pensar: «¿De verdad acaba de decir eso?». Pero hay otro nivel de descaro: aquellos que toman la decisión consciente de dejar sus pensamientos más ruines, egoístas o delirantes por escrito. Hoy te traemos una recopilación de mensajes, cartas y correos que demuestran que el pudor es una especie en peligro de extinción.
1. El buitre inmobiliario
Imagínate la escena: acabas de enterrar a tu abuela, estás en pleno duelo y al día siguiente encuentras una carta en el buzón. ¿El pésame de un vecino? No. Es alguien que, tras unas breves y forzadas condolencias, te dice que su familia estaría encantada de comprar la casa para que sus hijos corran por el jardín. El nivel de tacto de una excavadora.

2. El ladrón ofendido
Alguien te roba la tarjeta de crédito y la usa para comprarse un billete de avión. Te das cuenta a tiempo, cancelas la tarjeta y, por consiguiente, el vuelo. ¿Qué hace el ladrón? Te manda un correo electrónico para quejarse amargamente de que le has fastidiado los planes. La audacia de este individuo es para estudiarla en las universidades.

3. El comercial sin escrúpulos ni modales
Tienes un cartelito en la puerta que dice educadamente «No se admiten comerciales». Un vendedor puerta a puerta lo lee y, en lugar de ir a la siguiente casa, decide escribirte una nota insultándote y llamándote llorica y creído por no querer que te molesten en tu propia casa.
«¡Vaya, qué persona tan agradable! En serio, vete a la m***da. Hay gente que sobrevive a duras penas ofreciendo estos servicios…»

4. El peor regalo del Día de la Enfermera
Ser enfermero es un trabajo duro, estresante y mal pagado. En tu día especial, el hospital decide «premiarte» con una bolsita de plástico grapada que contiene: una goma elástica, un clip, un chicle y una pastilla de caramelo. Cada objeto viene con una metáfora barata impresa, como el clip «para mantenerlo todo unido». Un aplauso lento al departamento de recursos humanos.

5. Interrumpiendo la «energía de pareja»
Vives en un bloque de pisos, aparcas tu coche en una plaza libre y al día siguiente te encuentras una nota de una pareja de vecinos. Te piden que, por favor, no aparques entre sus dos coches porque… ¡les interrumpes la «energía de pareja»! Terminan despidiéndose con un «Paz y Amor xoxo». Surrealismo puro en el garaje.

6. El justiciero de la leche en Tokio
Robar comida de la nevera compartida está mal, todos estamos de acuerdo. Pero la persona que dejó esta nota en una casa de huéspedes de Tokio llevó las represalias al nivel de villano de película. Con dibujos y exclamaciones, amenazó de forma inquietante a la persona que le dio un sorbo a su cartón: «¡Serás eliminado!».

7. El Grinch de Halloween
Todo el mundo tiene a ese típico vecino aburrido, pero este se lleva la palma. El mismísimo 1 de noviembre, ni 24 horas después de la noche de brujas, redactó y envió una carta formal exigiendo que se retiraran inmediatamente todas las decoraciones de Halloween porque ya «había pasado la fecha». Relájate un poco, anda.

