Una máquina de 2.000 canicas con 128 campanas y campanillas

Jelle Bakker tardó 278 horas en levantar con madera de desecho un mueble que suena solo: dos mil canicas cayendo sobre 128 campanas y campanillas…

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Jelle Bakker tardó 278 horas en levantar con madera de desecho un mueble que suena solo: dos mil canicas cayendo sobre 128 campanas y campanillas…

Dos mil canicas, 128 campanas y campanillas y 278 horas de taller. Esa es la ficha técnica de la última máquina del neerlandés Jelle Bakker, un mueble de madera construido con sobras de otros proyectos y diseñado para una sola cosa: hacer todo el ruido posible. No está pensado para sonar bonito, sino fuerte.

¿Qué lleva dentro la máquina de canicas?

Todo funciona por gravedad y por acumulación. Dos volquetes basculantes van llenándose con 1.000 y 200 canicas hasta que vuelcan de golpe y sueltan la avalancha.

A partir de ahí las bolas bajan entre tambores, embudos, muelles, clavos y palos de madera, y van golpeando campanas y campanillas por el camino. El mueble entero hace de caja de resonancia para que nada de eso suene flojo.

Tiene 128 campanas y campanillas, pero también un gran número de tambores, embudos, muelles, clavos, palos de madera y mucho más.

Hay además una caja amarilla con un interrogante que no se abre en cámara en los diez minutos y medio de vídeo. Bakker resuelve el misterio por escrito, en la descripción: dentro hay varios volquetes pequeños y dos campanas grandes, las que sueltan ese «RRING» que se oye por encima de todo lo demás.

¿Por qué está hecha con madera de desecho?

Porque es su manera de trabajar. Bakker cuenta que la levantó sobre todo con madera sobrante y materiales reutilizados de proyectos anteriores, y deja caer que quizá reconozcas alguna pieza. Son 278 horas de trabajo, según su propia cuenta.

Es el mismo espíritu de otros cacharros caseros que hemos contado aquí, como la máquina de comba que una mujer dibujó con ocho años y construyó cuarenta después, o esa brújula que solo apunta al Taco Bell más cercano. Cero utilidad, mucho oficio, como la máquina de escribir doblada en papel.

¿Quién es Jelle Bakker y por qué lo conoce medio YouTube?

Bakker lleva años subiendo vídeos de canicas a YouTube: al principio, máquinas y circuitos sin comentar. Las carreras llegaron a mediados de la década pasada, cuando se sumó su hermano Dion, y con ellas un canal, Jelle’s Marble Runs, que convirtió un juego de patio en un deporte con reglas, equipos y comentarista: la Marble League y su versión automovilística, la Marbula One.

La broma dejó de serlo en mayo de 2020. Con las competiciones del mundo entero paradas, el programa Last Week Tonight, de John Oliver, anunció que patrocinaría la Marble League de aquel año, y las canicas de los hermanos Bakker acabaron en HBO, un domingo por la noche.

Seis años después sigue en el taller, cortando madera para que 2.000 canicas hagan el ruido de una orquesta cayéndose por las escaleras. Que alguien le regale unos tapones.

Vía Laughing Squid, el vídeo y la descripción de Jelle’s Marble Runs y NL Times.

Foto de portada: fotograma del vídeo de Jelle’s Marble Runs.