
Nadie avisa de esto en el reglamento: si haces malabares con antorchas encendidas subido a un monociclo, el propio avance crea una corriente de aire que te devuelve las llamas a la cara. David Rush lo descubrió por el método más doloroso.
Rush, ingeniero estadounidense especializado en batir récords, encadenó 175 atrapadas haciendo malabares con antorchas encendidas mientras pedaleaba sobre un monociclo. La ficha oficial de Guinness World Records fecha la marca el 1 de noviembre de 2025 en Boise (Idaho, Estados Unidos), aunque el relato de cómo llegó hasta ahí ha vuelto a circular ahora. Por el camino se quedó sin cejas.
¿Por qué el fuego se te viene a la cara en un monociclo?
Lo explica el propio protagonista, que lo aprendió a base de chamuscarse:
Nadie pone el peligro real en los reglamentos oficiales. En cuanto pedaleas hacia delante haciendo malabares con antorchas, el propio impulso crea una corriente que empuja las llamas directamente hacia tu cara.
En ese primer asalto a la prueba, cuenta Rush, la corriente le arrasó las cejas y el vello del dorso de las manos. La solución fue tan poco glamurosa como eficaz: ensayar con las antorchas apagadas y encenderlas solo el día del intento oficial.
¿Cuántas atrapadas hacían falta para batir el récord?
Según su propio relato, la marca que tenía delante era de 37 atrapadas, y admite que fue a por ella con una confianza que todavía no se había ganado. El estreno fue humillante: se le cayeron todas las antorchas nada más montarse, las recogió, volvió a subirse y se le cayeron otra vez. Un fracaso, resume, en menos de tres segundos.
A la tercera fue la vencida: 175 atrapadas seguidas, muy por encima de aquella marca previa. Guinness revisó el vídeo y le adjudicó el título, que en su catálogo figura en inglés como Most consecutive flaming torch juggling catches on a unicycle, es decir, máximo de atrapadas consecutivas con antorchas encendidas en monociclo.
¿Quién es David Rush y por qué se juega las cejas?
No es un artista de circo. Rush es ingeniero eléctrico por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), tiene un MBA por la Universidad Estatal de Boise y viene del sector tecnológico. Empezó a batir récords en 2015 —más de 350, según su propia web— con una excusa declarada: usarlos de gancho para que los chavales se enganchen a la ciencia y las matemáticas.
En España se le pudo ver en Got Talent España en 2024: llegó hasta la semifinal y acabó eliminado a golpe de pulsador. Su colección lo mete de lleno en ese club rarísimo donde también caben un avión de papel de siete metros, el grito más potente medido por Guinness o un esquiador acuático de 94 años. La diferencia es que a Rush el récord se le notaba en la cara. O más bien, se le dejó de notar.
Vía UPI Odd News y la ficha oficial de Guinness World Records.
