Los vikingos también ponían ‘te quiero’ por escrito: hallan notas de amor de hace 800 años

Los vikingos también ponían 'te quiero' por escrito: hallan notas de amor de hace 800 años
Arqueólogos en Bergen, Noruega, descubrieron cientos de palos de madera rúnicos del siglo XIII. Lejos de ser épicas sagas, contienen mensajes cotidianos: listas de compra, maldiciones y, sorprendentemente, notas románticas como "¿Me quieres?". La historia demuestra que las runas eran el WhatsApp medieval.
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Si alguna vez pensaste que los vikingos solo se dedicaban a saquear, navegar y beber hidromiel mientras componían épicas sagas, prepárate para un desengaño histórico. Resulta que los fieros nórdicos también tenían tiempo (y ganas) para el drama romántico y las notas de borrachos.

El hallazgo que revolucionó Bergen

Todo comenzó en Bryggen, Bergen (Noruega). Tras un devastador incendio a mediados del siglo XX (1955, para ser exactos), los arqueólogos se lanzaron a excavar los cimientos carbonizados de esta antigua zona comercial. Lo que encontraron no fueron tesoros de guerra, sino algo mucho más revelador sobre la vida cotidiana medieval: cientos de palos de madera inscritos conocidos como rúnakefli.

Estos hallazgos, que datan principalmente de los siglos XII al XIV, demuestran que las runas no eran un código secreto solo para la élite o los magos, sino el sistema de mensajería rápido y sucio de la época. ¡Era su WhatsApp!

De listas de la compra a ligoteo medieval

Los mensajes tallados en estos palitos son un reflejo alucinante de la normalidad. Había de todo: registros de deudas, chistes, rezos, conjuros, juramentos, poemas escandinavos de la época… ¡y hasta listas de la compra! Se acabaron las imágenes de nobles eruditos tallando poemas épicos; aquí tenemos a gente corriente dejando constancia de que necesitaban más cebada.

Pero el contenido que realmente ha hecho levantar una ceja a los historiadores son los mensajes de carácter personal. Estos rúnakefli incluyen maldiciones bastante subidas de tono e, increíblemente, notas de amor que harían sonrojar a un adolescente. Uno de los más famosos y citados por los expertos es la pregunta atemporal: «Do you love me?» (en español, «¿Me quieres?»).

Romance y borrachera a golpe de runa

Otro palo encontrado era la prueba irrefutable de que las discusiones sobre relaciones eran tan confusas en el siglo XIII como lo son ahora. El texto completo, traducido, rezaba algo así como: «Si me quieres, yo te quiero. Si no me quieres, yo te ignoro. Y el texto finaliza con un claro «¡Quiéreme!».

Imagínate la escena: un noruego medieval, probablemente con un par de copas de más, tallando frenéticamente un palo para declararle su amor o exigir una respuesta a su ligue. Los académicos concluyen que el uso de runas en estas tablillas no solo demuestra una alfabetización mucho más amplia de lo que se creía, sino que también nos conecta con la humanidad de la gente de hace 800 años. Al final, da igual si usas un iPhone o un trozo de madera: el drama siempre es el mismo. ¡Para que luego digan que las redes sociales son modernas!