
Señoras y señores, hagan una reverencia ante los héroes anónimos de la seguridad pública: los editores voluntarios de Wikipedia. Porque, por increíble que parezca, la mayor enciclopedia gratuita del mundo estuvo a punto de convertirse en el manual de instrucciones definitivo para delincuentes. El drama se desató en las profundidades del artículo dedicado al crack.
Resulta que, en un exceso de detalle enciclopédico (o quizás por una broma muy pesada de algún químico ocioso), la página en cuestión no solo describía la droga, sus efectos y su historia. No. Incluía una guía detalladísima, a nivel de reacción química y pasos prácticos, sobre cómo manufacturar la sustancia de principio a fin. Esto no era una aproximación; era una auténtica receta de cocina letal.
Cuando los editores más puristas se dieron cuenta del pastel (nunca mejor dicho), se montó la gorda. El debate interno que se generó fue digno de un comité de seguridad nacional, pero en chándal y detrás de un teclado. Por un lado, estaba la férrea política de Wikipedia: la neutralidad, el detalle exhaustivo y la negativa a censurar información veraz, por incómoda que sea. Por otro, estaba el sentido común clamando: “¡Eh, que estamos distribuyendo literalmente un manual para fabricar crack!”.
La tensión fue palpable. ¿Debería la exhaustividad científica primar sobre la prevención del daño? ¿Hasta dónde llega el derecho a saber si ese conocimiento es directamente peligroso? Afortunadamente, en un giro que demuestra que todavía queda esperanza para la humanidad (o al menos para sus bibliotecarios virtuales), la mayoría se impuso. Se votó que proporcionar una guía práctica paso a paso para la fabricación de una droga ilegal y altamente adictiva era cruzar una línea ética demasiado gorda.
Así, los editores de Wikipedia, haciendo las veces de improvisados agentes antidroga y censores de recetas químicas, eliminaron el manual delictivo. La enciclopedia ha salvado el día, demostrando que a veces, saber menos es mucho más seguro. Ahora ya podemos dormir tranquilos, sabiendo que la única receta peligrosa que encontraremos en la web será la de un pastel de merengue con exceso de azúcar.
