Los rituales de iniciación más absurdos del mundo laboral y académico

Los rituales de iniciación más absurdos del mundo laboral y académico
Una recopilación de las novatadas más surrealistas vividas en entornos laborales y académicos. Desde buscar objetos inexistentes como el destornillador para zurdos hasta cuidar caldos invisibles, estas historias reales demuestran que el ingenio para el absurdo no conoce fronteras cuando se trata de recibir al nuevo compañero.
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El bautismo de fuego del novato

Todos hemos pasado por el primer día de trabajo, ese momento de nervios donde intentas no romper nada y parecer alguien funcional. Sin embargo, para algunos, la bienvenida incluyó tareas que desafían cualquier lógica humana. Desde buscar herramientas invisibles hasta regar la nada misma, el ingenio para las novatadas es una forma de arte tan cruel como desternillante.

Objetos imposibles y misiones suicidas

Una de las bromas más clásicas en el sector de la construcción y el mantenimiento es enviar al novato a por grasa de codo o un destornillador para zurdos. Lo más increíble de estas historias no es la petición en sí, sino el tiempo que algunos pasaron buscando estos objetos inexistentes por todo el almacén ante las risas contenidas de los veteranos. En una ocasión especialmente surrealista, un joven aprendiz de cocina fue obligado a cargar con una olla gigante de caldo invisible, moviéndose con extremo cuidado por toda la cocina para no derramar ni una gota de aire ante la mirada atenta del chef.

La paciencia como virtud o como burla

¿Has oído hablar del Long Stand? Este clásico consiste en enviar al recién llegado a pedirle un objeto específico a un compañero con ese nombre. El truco está en que el receptor le dice que espere un «long stand» (una larga espera), y el pobre incauto puede quedarse de pie durante horas esperando a un tal señor que nunca llegará. Otra joya de la corona la protagonizaron unos obreros que convencieron a un chico de que debía regar los montones de tierra del solar para que «no se volaran con el viento», manteniéndolo ocupado con la manguera bajo el sol durante toda una jornada.

Iniciaciones que rozan lo cinematográfico

En el ámbito militar y de servicios de emergencia, las historias suben de nivel. Se han documentado casos donde los veteranos obligan a los nuevos a realizar patrullas en busca de frecuencias de radio perdidas o a limpiar el asfalto con cepillos de dientes. Aunque puedan parecer pesadas, estas anécdotas se han convertido en leyendas que se transmiten de generación en generación, recordándonos que, en el curro, nadie se libra de ser el blanco de las risas al menos una vez en la vida.