Los militares de Canadá se preparan para la apocalipsis zombi más educada del mundo

Los militares de Canadá se preparan para la apocalipsis zombi más educada del mundo
El ejército canadiense ha sorprendido al mundo al desvelar que utiliza ejercicios de planificación de escenarios zombis para entrenar a sus tropas en logística y respuesta a desastres. Este enfoque, aunque cómico, permite evaluar la coordinación de recursos sin prejuicios, demostrando que los 'casacas rojas' están listos para cualquier cosa.
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Si pensabas que el Departamento de Defensa Nacional de Canadá se limitaba a debatir sobre la mejor forma de servir sirope de arce en el campo de batalla, estabas equivocado. Resulta que los militares de la hoja de arce tienen una preocupación mucho más existencial: los zombis. Y sí, lo están modelando. Hablamos de una planificación militar seria, con mapas, recursos y posiblemente un manual sobre si es apropiado decir ‘perdón’ después de decapitar a un no-muerto.

La cosa es que, aunque suena a guion de película de serie B –o la trama de cualquier lunes por la mañana–, este tipo de ejercicios apocalípticos es una herramienta de entrenamiento súper astuta. ¿Por qué zombis? Simple: porque a diferencia de simular una guerra con un país real o un desastre natural concreto, el escenario zombi no tiene sesgos políticos ni preconceptos en las mentes de los planificadores. Nadie puede decir: ‘Espera, en la crisis de 2008 lo hicimos de esta otra forma’. Con los muertos vivientes, todo el mundo empieza desde cero, forzando al personal a utilizar la lógica pura y la coordinación interdepartamental más exigente.

El objetivo real no es, obviamente, disparar a la cabeza de caminantes. El quid de la cuestión es probar la capacidad de respuesta logística ante un colapso social masivo: ¿Cómo se mueven los recursos? ¿Qué hacemos con las fronteras? ¿Quién gestiona el pánico de la población si tienen que enfrentarse a vecinos que ahora solo quieren cerebro? Este tipo de planificación obliga a los militares a pensar en la distribución de alimentos, la seguridad, la comunicación y la evacuación en un escenario de total caos.

Así que la próxima vez que te encuentres a un soldado canadiense con una mirada inusualmente seria, no está pensando en hockey, está evaluando si tienes un plan de escape viable para cuando la horda empiece a avanzar lentamente hacia el sur. Que quede claro: mientras el mundo se preocupa por los drones, Canadá se asegura de que su defensa esté preparada para el peor escenario posible. Y si ese peor escenario incluye a gente que gruñe y camina de forma torpe, pues que así sea. Es una pena que no se haya filtrado el presupuesto asignado para motosierras.