
¿Creías que lo habías visto todo en ingenio para librarse de una multa de tráfico? Pues prepárate, porque lo que te vamos a contar te dejará con la boca abierta y, probablemente, una sonrisa. En Baviera, Alemania, dos colegas decidieron llevar el concepto de pasar desapercibido a un nivel completamente nuevo, y un poquito ridículo, para intentar evadir una multa por exceso de velocidad.
Imagina la escena: un coche pasa por un radar, y la cámara, con su ojo digital siempre vigilante, capta una imagen… ¡y no hay conductor! O eso parecía. Dos lumbreras, de 28 y 32 años, pensaron que tendrían la idea del siglo para que la multa por ir a 54 km/h en una zona de 50 km/h no llegara a sus bolsillos. Su plan maestro: uno se sentaba sobre las rodillas del otro, y ambos se metían dentro de un enorme y holgado mono negro de cuerpo entero. La idea era simple, pero de una complejidad cómica asombrosa: ¡parecer un «conductor fantasma»! Sí, como si el coche fuera solo, o lo llevara un espectro.
La foto del radar mostraba un asiento de conductor… vacío. O al menos, eso era lo que querían que pareciera. Pero la policía bávara, que no se chupa el dedo, se puso manos a la obra. Con la matrícula, llegaron a la casa del conductor habitual, el joven de 28 años. ¿Y qué crees? La brillante idea se fue al garete. El chaval confesó el pastel, soltó el nombre de su compinche y, ¡zas!, el plan fantasma se desvaneció.
El resultado de tanta imaginación y esfuerzo fue una multa de 50 euros para cada uno. ¡Ojo, no por la velocidad en sí, sino por el «delito menor de ocultar al conductor»! A ver, que ya es un puntazo que exista una multa para eso. Un portavoz de la policía, que debió de frotarse los ojos al ver el expediente, lo calificó como «uno de los casos más peculiares» que habían visto. Y no es para menos, ¿verdad? Así que ya sabes, la próxima vez que se te ocurra una idea descabellada para evitar una multa, piénsalo dos veces… o prepárate para ser la próxima anécdota viral de la policía.
