
Llevamos años escuchando hablar del concepto de la basic white girl, esa chica que adora los Pumpkin Spice Lattes, no se quita las botas Ugg y decora su casa con carteles de madera que rezan Live, Laugh, Love. Pero, seamos honestos, el equivalente masculino existe, está entre nosotros y es hora de sacarlo a la luz.
El origen del debate
Todo comenzó cuando en la red social Threads se lanzó la gran pregunta: si existe el concepto de cosas de chicas básicas, ¿cuál es el equivalente en el mundo masculino? La respuesta de los usuarios no se hizo esperar, creando una radiografía perfecta, hilarante y aterradoramente precisa de lo que ya se conoce como el hombre básico. A continuación, repasamos sus costumbres más extravagantes y divertidas.
Las señales definitivas del hombre básico
El armario inconfundible
- Pantalones cortos tipo cargo en pleno invierno: Porque el frío es un estado mental y tener ocho bolsillos en las piernas es vital, aunque solo lleven las llaves.
- El uniforme corporativo-casual: Chaleco polar o sudadera con media cremallera. Y por supuesto, usar polos de golf como ropa de diario, debidamente metidos por dentro de unas bermudas de color caqui.
- Accesorios de dudoso gusto: Gafas de sol con cristales reflectantes acompañadas de una gorra puesta del revés.

Pasatiempos, cultura y obsesiones
- Practicar el swing de golf: Lo hacen en cualquier habitación, en medio de una conversación y sin necesidad de tener un palo de golf en las manos. Simplemente ocurre.
- Fidelidad extrema a su cerveza: Especialmente si es artesana. Son capaces de presumir de cuántas se bebieron la noche anterior. Como sentenció un usuario con muchísima razón:
«Las IPA son el Pumpkin Spice Latte del mundo de la cerveza»
- Lealtad inquebrantable a una marca de herramientas: Defienden el color de su taladro favorito como si fueran accionistas mayoritarios de la empresa.
- Gestión de crisis: Tienen diseñado un plan maestro súper elaborado para sobrevivir a un apocalipsis zombi, pero son absolutamente incapaces de organizar una cena informal de picoteo con tres amigos.
- Membresía en la cultura de la barbacoa: Basan toda su personalidad en saber cocinar bacon o hacer carne a la parrilla, aunque afirman «no saber cocinar» el resto de los días de la semana.

Seducción, redes y hogar
- La mítica foto de Tinder: Esa imagen de perfil obligatoria en la que salen sosteniendo un pez enorme con cara de máximo orgullo en un pantano.
- Sábanas azul marino: Es una ley no escrita. Todo hombre básico ha tenido, tiene o tendrá juegos de cama de este color.
- El cuarto de baño espartano: En su ducha solo encontrarás dos productos: un enorme bote de champú 2 en 1 (probablemente Head and Shoulders) y una pastilla de jabón de dudosa procedencia.
- Las infames Man Caves: Ese santuario en el garaje o el sótano donde exhiben con orgullo una camiseta enmarcada con el apellido de otro hombre en la espalda.
- Memes intensos: Llenan sus redes sociales publicando imágenes del Joker o del protagonista de Peaky Blinders acompañadas de frases filosóficas amenazantes que esos personajes jamás dijeron.


Si te reconoces en tres o más de estos puntos, enhorabuena, puede que tengas un alma de hombre básico. Pero no te preocupes, ponte tu pantalón cargo, sírvete una buena IPA y sigue practicando ese swing invisible en el pasillo de tu casa.
