Los atletas de Sochi agotan las existencias de preservativos a mitad de los Juegos

Los atletas de Sochi agotan las existencias de preservativos a mitad de los Juegos
Los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi se enfrentan a un problema inesperado: una escasez de preservativos. Tras repartir 100.000 unidades, las existencias se han agotado a mitad de la competición, demostrando que el frío no es impedimento para la pasión olímpica entre los deportistas de élite de todo el mundo.
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Parece que en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, el deporte no es lo único que quema calorías de forma intensiva. Los organizadores se han encontrado con un imprevisto logístico que no figuraba en ningún manual de crisis: una aguda escasez de preservativos. A pesar de haber repartido inicialmente la friolera de 100.000 unidades entre los residentes de la villa, las existencias han caído en picado justo cuando la competición llegaba a su ecuador.

Fuego en la Villa Olímpica bajo cero

A pesar de las gélidas temperaturas exteriores y la nieve que rodea las sedes, la temperatura dentro de la Villa Olímpica parece estar por las nubes. Con miles de deportistas de élite en la flor de la vida conviviendo en un espacio cerrado y con la adrenalina a tope, la estadística inicial sugería que 100.000 profilácticos serían más que suficientes para cubrir las dos semanas de evento. Sin embargo, el ritmo de consumo ha superado todas las expectativas de la organización, que ahora se ve obligada a buscar refuerzos para evitar riesgos mayores.

Récords que no se ven en la televisión

Esta curiosa situación ha puesto de manifiesto que el rendimiento físico de estos atletas de talla mundial no se limita exclusivamente a las pistas de esquí, al bobsleigh o al patinaje sobre hielo. Mientras el mundo observa con atención quién se lleva la medalla de oro en las retransmisiones oficiales, los residentes de la villa están batiendo sus propios récords de entrenamiento nocturno tras las cámaras. La noticia ha corrido como la pólvora, convirtiendo el suministro de anticonceptivos en el tema de conversación más comentado de unos juegos que, aunque marcados por el frío extremo, parecen haber encontrado la forma de mantenerse muy calientes.