Los dioses de la pista también son humanos
Nadie duda de que los jugadores de la NBA son superatletas con un talento forjado a base de sudor, lágrimas y entrenamientos exhaustivos. Pero, amigos, también son de carne y hueso. Nadie en este planeta es inmune a hacer un poco el ridículo, y cuando cobras millones y te están grabando decenas de cámaras… el momento tierra, trágame se convierte en oro puro para todos nosotros.
Acomódate, porque te traemos los 21 momentos más incómodos, bizarros y vergonzosos que han tenido lugar en una cancha de la NBA. ¡Pura comedia!
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El pasotismo legendario de James Harden
Hubo una vez en la que James Harden perdió el balón y, en lugar de correr a recuperarlo como haría cualquier hijo de vecino, decidió seguirlo caminando de forma súper incómoda (quizá para evitar pitar campo atrás). Su falta total de sangre permitió que el rival se llevara la pelota para anotar cómodamente. ¡Le llamaron la jugada más Harden de la historia!
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El himno sensual de Fergie
Vale, no ocurrió con el balón en juego, pero este top no estaría completo sin el infame himno de Fergie. En el All-Star de 2018, la cantante decidió que el himno estadounidense necesitaba un toque lento y extrañamente sensual. Las caras de los jugadores intentando aguantar la carcajada son patrimonio de la humanidad.

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Sam Dekker y el balón vengador
Imagina ir solo al contraataque para reventar el aro… y tropezarte con tus propios pies. Eso le pasó a Sam Dekker, y para echarle sal a la herida, al caer al suelo el balón le rebotó de lleno en toda la cara. ¡Pobre chaval!
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La celebración prematura de Kemba Walker
Nunca hay que cantar victoria antes de tiempo. Kemba Walker lo descubrió por las malas: tiró a canasta, vio que el balón entraba y salía, pero él dio por hecho que había anotado. Se dio la vuelta y se marcó un bailecito de celebración mientras la jugada seguía a sus espaldas. A veces solo queda reírse de uno mismo.
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Carmelo Anthony taponado… ¡por el propio aro!
Hay grandes taponadores en la liga, pero Carmelo Anthony encontró a su peor enemigo tras el pitido del árbitro. Intentó un mate brutal para la galería, pero el aro le dijo que «hoy no» y lo rechazó sin piedad, cayendo al suelo de una forma muy torpe mientras el público soltaba un sonoro asombro.
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El desmayo ignorado de Melo
Hablando de Carmelo, en otra ocasión se dio un golpe muy fuerte en la cabeza y quedó semi-inconsciente tirado en la pintura. Lo verdaderamente bizarro fue que los árbitros no pararon el juego. El balón iba de un lado a otro y los jugadores esquivaban el cuerpo inerte de Melo pensando que estaba exagerando la falta. Surrealista a más no poder.
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JR Smith y su despiste monumental
En el primer partido de las Finales de la NBA de 2018, con el marcador empatado, JR Smith cogió un rebote vital, pero por alguna razón creía que su equipo iba ganando. En lugar de tirar o pasar, se puso a botar hacia atrás para dejar correr el reloj. La cara de desesperación de LeBron James generó el meme de la década.
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El taponazo a Steph Curry
Hasta el mejor tirador de todos los tiempos sufre humillaciones. Contra los Bulls, Steph Curry intentó un tiro con paso atrás frente al gigante Lauri Markkanen. ¿El resultado? Un gorro antológico que le devolvió el balón directo a su propia cara y lo mandó al suelo.
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El soplido romántico de Lance Stephenson
¿Qué táctica es la mejor para defender a un tanque imparable como LeBron James? Lance Stephenson decidió probar a… soplarle dulcemente en la oreja. La cara de asco y perplejidad de LeBron tras sentir la brisa de su rival no tiene precio.

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Javale McGee defendiendo fantasmas
No se puede hablar de pifias sin mencionar al rey indiscutible de Shaqtin’ a Fool: Javale McGee. En un ataque, su equipo retuvo la posesión tras un rebote ofensivo, pero él arrancó a correr despavorido hacia el otro lado de la cancha para… defender su propia canasta. Su compañero John Wall se quedó mirándolo totalmente ojiplático.
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Von Wafer y la celebración invisible
Tras fallar un mate estrepitosamente, Von Wafer no se dio cuenta de que no había encestado. Mientras el balón volvía al juego a sus espaldas, él se dedicó a provocar y gritar al público celebrando. Para empeorarlo, cuando un compañero cogió el rebote, Wafer retrocedió de espaldas y chocó contra él, provocando una violación por dobles.
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Michael Beasley masajista por error
Mientras estaba sentado tranquilamente en el banquillo, Michael Beasley comenzó a masajear la rodilla de su compañero Michael Tolliver, creyendo que era la suya propia (que llevaba una rodillera enorme). Al darse cuenta, aparta la mano disculpándose, y luego intenta disimular agarrándose su verdadera pierna mientras los dos estallan en carcajadas.
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El tiro libre fantasma de Tony Parker
Tony Parker es toda una leyenda de los Spurs, pero incluso él protagonizó el que podría ser el peor airball en un tiro libre de la historia. Se le resbaló la bola al armar el brazo y el tiro cayó a apenas un par de metros de sus pies. Un asombro generalizado inundó el estadio.
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El error letal de Brandon Knight
Pocos momentos dan tanta pena como ver a Brandon Knight fallar una bandeja completamente solo en el último segundo que habría dado la victoria a su equipo. No solo desperdició la oportunidad de gloria, sino que condenó a todo el mundo a jugar la prórroga.
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Las expulsiones locas de Reggie Evans
Reggie Evans acumula el historial de técnicas y expulsiones más absurdo del universo. En una ocasión le pitaron técnica por chocar los cinco a modo de apoyo con el rival Blake Griffin tras una falta. Otro día, lo echaron directamente al vestuario por darle una nalgada cariñosa a un rival. ¡De locos!
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PJ Tucker y el cortocircuito mental
Eric Gordon sacó rápido pasándole la pelota a PJ Tucker, pero Tucker… decidió que la bola no iba con él. Se apartó mirando cómo caía al parqué mientras un rival listo y veloz la cogía para anotar fácilmente. Se le cruzaron los cables por completo.
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Resbalón y ridículo de Steph Curry
Un ataque solo, pista abierta, Curry vuela hacia la canasta… y se escurre de forma cómica. La cosa no acaba ahí: avergonzado, se levanta, agarra el balón, sale corriendo hacia la esquina y lanza un triple desesperado que termina siendo un brutal airball. Un 2×1 en humillación.
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El Euro step a las nubes de Andre Drummond
A Andre Drummond no se le dan bien las fintas delicadas. En un uno contra uno, intentó el clásico movimiento de euro step, pero al soltar la bola la lanzó rectilínea hacia arriba. La pelota cayó de nuevo en sus manos, forzando pasos y provocando carcajadas en la grada.
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El auto-bofetón de James Harden
Frustrado por no haber podido lanzar a tiempo antes de la bocina, a James Harden no se le ocurrió otra genial idea que estampar el balón contra el suelo con furia. ¿La física de rebote? Exacta: la bola volvió de golpe estampándose en toda su cara.

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Harden vacila… y falla
Y seguimos con «La Barba». Tras sentar literal y figuradamente en el suelo a un jugador de los Celtics con un amago brutal, Harden dio un paso atrás, se paró, hizo un bailecito de hombros para humillarlo… y reventó la pelota contra el hierro fallando el triple estrepitosamente.
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La mágica asistencia al árbitro
Por último, Victor Oladipo vio por el rabillo del ojo a alguien solo en la banda. Le lanzó un pase teledirigido rapidísimo… pero resultó ser el árbitro Derek Richardson. El pobre juez, asustado por el misil que se le venía encima, tropezó, hizo malabares y acabó comiéndose el suelo en directo.

¿Con cuál de todos estos momentazos te quedas? Si echas de menos algún otro blooper legendario del baloncesto, ¡no dudes en dejárnoslo en los comentarios!




