Llama al 999 en Reino Unido por quedarse sin queso y romper la cuchara de su perro

Llama al 999 en Reino Unido por quedarse sin queso y romper la cuchara de su perro
Un británico en Devon, Gareth Davies, fue condenado tras llamar al número de emergencias 999 dos veces. La primera vez, su urgencia era que no le quedaba queso. La segunda, que había roto la cuchara para mezclar la comida de su perro. Davies, que estaba bebido, tendrá que hacer servicio comunitario.
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¡Alerta máxima en Totnes, Devon! La policía y los servicios de emergencia del Reino Unido (el famoso 999) tuvieron que enfrentarse a una crisis de proporciones épicas que, afortunadamente, no involucraba ni incendios ni ladrones, sino un drama mucho más existencial: la falta de queso y una cuchara canina rota.

Nuestro protagonista, el bueno de Gareth Davies, un señor de 46 años, decidió que su desabastecimiento lácteo era un asunto de seguridad nacional. Vamos, que se dio cuenta de que no tenía queso en casa y su primera idea no fue ir al súper 24 horas, sino marcar el 999. Es la clase de ‘emergencia’ que solo te pasa cuando las copas han hecho su trabajo, ya que Davies fue pillado en estado de embriaguez cuando realizó las llamadas.

Pero si el drama del queso no era suficiente, Gareth volvió a la carga. Poco después, tuvo otro percance doméstico que consideró digno de la intervención estatal: ¡la cuchara para mezclar la comida de su perro se había roto! Sí, has leído bien. La herramienta vital para la gastronomía de su mascota había pasado a mejor vida. Un desastre logístico que, según él, requería la movilización de ambulancias y policía.

El Servicio de Ambulancias del Suroeste (SWAST) no tardó en captar el humor de la situación… o mejor dicho, la falta de él. Reciben unas 2.000 llamadas al día, y tener que atender llamadas por dramas queseros o herramientas de cocina caninas es, literalmente, un peligro para la gente que realmente necesita ayuda urgente. Desde SWAST insisten en que malgastar sus recursos pone en riesgo vidas, un punto que es difícil rebatir.

El tribunal, sin embargo, no se rió tanto como nosotros. Davies se declaró culpable de usar servicios de comunicación pública de manera maliciosa. ¿La pena? Una orden de servicio comunitario de 12 meses, incluyendo un programa de rehabilitación. Además, tendrá que dedicar 120 horas a trabajos no remunerados y pagar una multa de 234 libras esterlinas (costas y recargo).

En resumen, la próxima vez que te quedes sin queso para tu sándwich o se te rompa un utensilio de cocina, por favor, recuerda a Gareth y plantéate si de verdad merece la pena movilizar a toda una flota de emergencias. ¡Que el 999 está para salvar vidas, no para resolver tu cena!