Le Pen, el huevo y la heroína medieval: un incidente con sabor a ironía

Le Pen, el huevo y la heroína medieval: un incidente con sabor a ironía
Marine Le Pen, líder de la extrema derecha francesa, fue alcanzada por un huevo en Bretaña mientras hacía campaña. El incidente ocurrió días después de que se comparara con Juana de Arco, la heroína francesa. A pesar del golpe, Le Pen se lo tomó con humor, bromeando sobre la puntería del agresor en un evento que añade una capa cómica a su precampaña.
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¡Ay, la política francesa y sus giros inesperados! Imagina la escena: es 1 de mayo de 2016, y Marine Le Pen, la conocida líder del partido de extrema derecha Frente Nacional, está de campaña en Dol-de-Bretagne, Bretaña. Lo que se suponía que iba a ser un ‘pique-nique républicain’ para empezar la precampaña de las elecciones presidenciales de 2017, terminó con un ‘ingrediente’ extra que nadie esperaba: ¡un huevo fresco y perfectamente lanzado!

La cosa es que el proyectil hizo impacto, salpicándole la cabeza y el abrigo a la candidata. Un momento, sin duda, que dejó a más de uno con la boca abierta. Pero lo más jugoso de todo no fue el huevo en sí, sino el timing. Verás, este ‘regalo’ sorpresa llegó apenas unos días después de que Le Pen hiciera una declaración que dio mucho que hablar. En un arrebato de inspiración histórica, la política se había comparado ni más ni menos que con ¡Juana de Arco! Sí, la mismísima doncella de Orleans, aquella que fue aclamada como salvadora y que, bueno, ya sabemos cómo acabó la historia…

Marine Le Pen había afirmado estar lista para «llevar a Francia de nuevo por el camino correcto», emulando a la heroína medieval. Y bum, la realidad le lanzó un huevo. A ver, la ironía es tan palpable que casi se puede cortar con un cuchillo de mantequilla. ¿Una líder que se compara con una mártir histórica y que días después es el blanco de un ovoproducto? Los guionistas de la vida real a veces son los más brillantes.

Le Pen, por su parte, demostró tener la piel dura (o al menos el abrigo). Ni se inmutó, o al menos eso pareció. Tras el incidente, la seguridad actuó rápido para retirar al ‘lanzador’ (o ‘lanzadora’, que no lo especifica la crónica). Pero lo mejor fue la reacción de la propia líder. Lejos de montar un drama, se encogió de hombros y, con una pizca de humor negro, soltó: «No ha sido un lanzamiento muy exitoso». ¡Chapó! Se nota que la sangre fría es un requisito indispensable en el circo político.

Este tipo de recibimientos hostiles no son del todo ajenos a la formación de Le Pen, sobre todo en regiones como Bretaña, tradicionalmente más inclinadas a la izquierda. Así que, aunque el huevo fue una sorpresa, el ambiente tenso era parte del menú. En definitiva, un pequeño incidente que, gracias al eco de Juana de Arco, se ha convertido en una anécdota con un puntazo de humor involuntario y que, sin duda, pasará a los anales de las campañas electorales más… ¡peculiares!