Las Tropas de EE.UU. en Japón Se Preparan para el Apocalipsis en un Laberinto Subterráneo

Las Tropas de EE.UU. en Japón Se Preparan para el Apocalipsis en un Laberinto Subterráneo
Tropas estadounidenses en la base de Yokota, Japón, simularon un ataque nuclear, buscando refugio en un sistema de túneles subterráneos de la Guerra Fría. El ejercicio, con más de 400 militares, puso a prueba su capacidad de respuesta y transición a un escenario bélico, emergiendo con trajes de protección para una experiencia de 'día muy malo'.
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Imagina por un momento la escena: suena una alarma, las sirenas aúllan y, en lugar de lanzarse a la superficie para defenderla, ¡te toca correr hacia un laberinto subterráneo! Esto no es una película de ciencia ficción, sino la peculiar realidad que han vivido recientemente las tropas de EE.UU. estacionadas en la Base Aérea de Yokota, Japón.

En un ejercicio de esos que te hacen pensar «esto solo pasa en las películas», la 374ª Ala de Transporte Aéreo de Estados Unidos se enfundó sus mejores galas para una «simulación de ataque nuclear». ¿Y dónde se desarrollaba este festín post-apocalíptico? Pues ni más ni menos que en el sistema de túneles que serpentea bajo la propia base, una joyita de infraestructura que data de la Guerra Fría.

Más de 400 valientes Airmen participaron en esta fiesta de disfraces y carreras, bautizada con nombres tan inspiradores como «Beverly Morning 23-Force Support» y «Operation Tsunami Pro». El objetivo era tan serio como el escenario: poner a prueba la capacidad de respuesta del personal ante un ataque simulado por un adversario no identificado y su habilidad para pasar de la rutina diaria al modo «¡salvese quien pueda!».

La acción empezaba con el temido aviso: un simulacro de impacto nuclear. La respuesta fue un clásico: ¡a cubierto! Pero el «cubierto» en Yokota es algo especial. Los militares se lanzaron a una carrera frenética por los túneles subterráneos, esos pasadizos secretos que han servido para más de un susto a lo largo de las décadas. Una vez pasado el «peligro» inicial y tras la explosión ficticia, tocaba emerger. Y no lo hicieron de cualquier manera. Como si de una pasarela post-nuclear se tratara, salieron a la superficie enfundados en su equipo completo de MOPP (Mission Oriented Protective Posture), que incluye máscaras de gas y trajes protectores contra amenazas químicas, biológicas, radiológicas y, por supuesto, nucleares. Un look que grita «aquí se viene a sobrevivir».

Las impresiones de los participantes no tienen desperdicio. El sargento técnico Ashley M. Stroud comentó con sabiduría que «el sistema de túneles proporciona ocultamiento y protección tanto de ataques convencionales como nucleares». Y el sargento de estado mayor Kyle R. Thomas lo resumió a la perfección: «Le da a la gente una sensación de lo que es un día realmente malo». No nos extraña, sargento. Otro participante, el aviador senior Alexander T. Tolar, añadió que «es difícil mantener la calma cuando ves a todo el mundo corriendo». Lógico, Alexander, lógico.

Estos túneles no son nuevos en el drama. Son parte de la infraestructura de la base desde la Guerra Fría y se usan regularmente para diversos simulacros. La historia de Japón, con los recuerdos imborrables de Hiroshima y Nagasaki, le da a estos ejercicios una capa extra de seriedad. Y no olvidemos el contexto actual, con las pruebas de misiles balísticos de Corea del Norte, que mantienen la zona en vilo.

Así que ya sabes, la próxima vez que te quejes de ir al gimnasio, piensa en estos soldados que se ejercitan para el apocalipsis en un laberinto subterráneo. Al menos ellos tienen la adrenalina de una posible amenaza nuclear. ¡Todo sea por la seguridad y por no perder el sentido del humor… incluso cuando el mundo parece venirse abajo!