
El maravilloso (y a veces asqueroso) mundo de las primeras citas
Todos hemos tenido alguna primera cita que no fue como esperábamos. Sin embargo, hay una fina línea entre «no hubo química» y «tuve que llamar a un amigo para que me rescatara». Los usuarios de Reddit han decidido abrir el cajón de los recuerdos más oscuros y compartir el mayor ick (ese repelús instantáneo que mata cualquier posibilidad de romance) que han experimentado en una primera toma de contacto. Prepárate, porque estas historias son oro puro.
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1. El menú gourmet y los eructos radiactivos
«Fui a recoger a una chica que me dijo que no tenía hambre porque acababa de engullir dos bandejas precocinadas de filete Salisbury. Pensé: ‘Vale, pues yo tampoco ceno’. La sorpresa llegó en el cine: durante la película se tiró más de 20 eructos, y cada uno olía exactamente a ese plato precocinado. Fue tan repugnante que estuve a punto de ir al baño y escapar, pero no quise dejarla tirada.»
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2. El juicio por Zoom después de la fiesta
«La cita fue genial, tanto que terminamos en mi casa. Por la mañana me preguntó si podía pedirme prestado el portátil para una reunión por Zoom. Le dije que sin problema. Pues resulta que la «reunión» era su comparecencia ante el juez por haber conducido borracha. Y lo mejor de todo: la noche anterior nos la habíamos pasado bebiendo sin parar.»
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3. La bomba de relojería en el baño
«La noche fue increíble: copas, fuimos a mi casa… tuvimos mucha conexión. A la mañana siguiente me despierto y ella no está. Había desaparecido por completo. Le escribo y veo que los mensajes no llegan, ¡me había bloqueado en Tinder! Mi cabeza no paraba de dar vueltas pensando qué había hecho mal en la cama. Sigo dándole vueltas, voy al baño y me encuentro el inodoro desbordado con agua marrón y trozos flotando por todas partes. La pobre chica debió tener una explosión intestinal, atascó el baño y huyó de la vergüenza mientras yo dormía la mona a escasos metros. Una pena, porque era súper simpática.»
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4. El chef del sushi baboseado
«Me invitó a su casa para hacer sushi. Estábamos en su habitación hablando y me dijo que iba a revisar el arroz. De repente, vuelve con el recipiente, se sienta en el suelo (al lado de unos calzoncillos sucios) y empieza a remover el arroz… ¡con los dedos! Luego se chupa los dedos y empieza a darle forma al sushi ahí mismo con los dedos babeados. No probé bocado. Le dije que me encontraba mal y llamé a un colega para que me viniera a buscar a toda prisa.»
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5. Amor de alto riesgo
«Se pasó toda la cita empujándome hacia la carretera cuando pasaban coches y tirando de mí hacia atrás en el último segundo mientras me gritaba: ‘¡Te he salvado la vida!’.»
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6. Edipo moderno
«Salí con el encargado de una bocatería. Era majo, pero me di cuenta de que se refería a su madre siempre como ‘Madre’, en mayúsculas. La cosa se puso turbia cuando me confesó que, cuando iba a visitarla, tenía la costumbre de dormir en su cama, haciéndole la cucharita. Se reía contando lo incómodo que era despertarse por la mañana e intentar que su ‘Madre’ no notara sus erecciones matutinas. Sobreviví a la conversación y huí. Años después me lo crucé en otra bocatería y me soltó muy digno: ‘Ya tengo Novia’. Pues genial, dile a ‘Madre’ que se compre un cojín de abrazos.»
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7. La persecución de los bomberos
«El chico iba a conocer a mis padres, y de camino al restaurante nos pasaron dos camiones de bomberos. Resulta que el tipo era un bombero frustrado, así que decidió seguir a los camiones a toda velocidad. Nunca llegamos a la cena. Tras ver cómo apagaban el fuego, simplemente le pedí que me llevara de vuelta a casa.»
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8. La entrevista de trabajo (poliamorosa)
«Estábamos en un restaurante muy elegante cuando, de repente, me suelta que está casado y que tiene una amante. Luego me explica que, en realidad, esa cita era una ‘entrevista’ para hacer un trío. Su propuesta era que la amante y yo intimáramos, mientras él se daba placer a sí mismo llevando medias de rejilla. Y no, no era una broma. Me levanté y salí por la puerta.»
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9. El atrezzo para Instagram
«Nos sentamos en un restaurante precioso con vistas al atardecer. Antes de decir ni ‘hola’, ella se pasó 15 minutos reorganizando la mesa, las velas y hasta mi bebida para sacar la foto ‘perfecta’ para sus historias. Luego se tiró otros 10 minutos editándola en absoluto silencio. Me di cuenta de que yo no era su cita, era atrezzo para su contenido. Ahí murió el romance.»
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10. El manual de instrucciones explícito
«Una compañera de trabajo me organizó una cita a ciegas con su primo. Fuimos a comer y él me dijo que deberíamos ser totalmente sinceros sobre lo que nos gustaba desde el principio. Me pareció bien. Entonces coge su móvil, abre una famosísima página para adultos y me dice: ‘Mira, aquí tienes unos vídeos de cómo espero que rindas en la cama’. Me levanté, pagué mi cuenta en la barra y me fui.»
Al final, buscar pareja puede ser un deporte de riesgo. ¿Alguna vez has vivido un momento de «tierra, trágame» en una primera cita? ¡Consuélate pensando que, al menos, no te pidieron un trío en pantis de rejilla!
