Las curiosas memorias de prisión de Sarkozy: 20 días tras las rejas y un guiño a Mandela

Las curiosas memorias de prisión de Sarkozy: 20 días tras las rejas y un guiño a Mandela
El expresidente francés Nicolas Sarkozy ha publicado el segundo volumen de sus memorias, "Le Temps des Combats", donde narra su "internado" de 20 días en la prisión de La Santé. Condenado por financiación ilegal de campaña, describe su experiencia como "absurda y grotesca", con fichajes y huellas, y hasta se atreve a compararse con Nelson Mandela. Un relato entre la humillación y el humor.
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Agárrense, que vienen curvas presidenciales. El expresidente francés Nicolas Sarkozy, ese hombre que fue inquilino del Elíseo entre 2007 y 2012, nos trae una nueva entrega de sus memorias. Y no hablamos de cotilleos políticos sin más, sino de un auténtico bombazo: sus «diarios de prisión». Sí, han leído bien. Sarkozy ha lanzado «Le Temps des Combats» (El Tiempo de los Combates), el segundo volumen de su autobiografía, donde se detiene a relatar con pelos y señales su peculiar «viaje» a la cárcel de La Santé en París.

Pero antes de que imaginen al expresidente compartiendo celda con los malotes de turno, hay que matizar. Sarkozy fue condenado a un año de prisión (del cual dos meses estaban suspendidos) por la financiación ilegal de su campaña de reelección en 2012, aquella en la que se gastó más de la cuenta de forma un poco tramposa. Como parte de esta condena, entre septiembre de 2021 y abril de 2022, tuvo que acudir diariamente a la prisión durante veinte días para un seguimiento. Lo importante: ¡cada noche volvía a su casita! Digamos que fue un «internado» con horario de oficina, pero internado, al fin y al cabo.

En su libro, Sarkozy describe esta experiencia como «absurda» y «grotesca», un auténtico show para el exmandatario. Relata cómo le tomaron su ficha policial con la foto de rigor, sus huellas dactilares y hasta una muestra de ADN. ¡Imaginen la escena! Él, un expresidente, compartiendo pasillos con «delincuentes de verdad», incluidos algunos acusados de asesinato. Lo consideró «humillante» y «asombroso» a partes iguales, y no dudó en criticar un sistema judicial que, según él, había «perdido la cabeza».

Pero la joya de la corona, la anécdota que nos ha sacado una carcajada, es su audaz (y un pelín descarada) comparación con Nelson Mandela. «Mandela fue encarcelado por luchar contra el apartheid», escribe Sarkozy, «yo lo fui por no haber respetado el límite de gastos de mi campaña presidencial». Ahí queda eso. Con un par. Casi nada.

El expresidente asegura haber escrito todo lo que vio, oyó, pensó y sintió «con la misma meticulosidad que un periodista», convirtiendo su «condena» en una crónica carcelaria de lo más personal. Incluso cuenta que su mujer, Carla Bruni, le acompañó en una de esas «visitas» a la cárcel y se emocionó un montón. Una pena que no estuviera allí para un concierto acústico. En fin, una historia que demuestra que, incluso tras las rejas (aunque sea solo de día), un expresidente siempre encuentra material para un buen best-seller. O al menos, para unas memorias curiosas a más no poder.