La Venganza de Cartón Piedra Malí y Burkina Faso se Autoimponen Sanciones

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La diplomacia internacional a veces nos deja momentos de tensión y, otras veces, de pura comedia de enredo. El último capítulo de genialidad geopolítica lo firman Malí y Burkina Faso, y es digno de estudio en las universidades por su nivel de absurdez.

El contexto es conocido: tras los golpes de estado y la inestabilidad política, la Unión Europea, muy a su pesar, decidió imponer restricciones de viaje a altos funcionarios y líderes de la transición en ambos países. Sanciones que, si bien son un toque de atención serio, no son precisamente un picnic para los afectados.

Lo divertido viene ahora. En lugar de buscar un acercamiento o negociar, Malí y Burkina Faso decidieron que la mejor defensa era un ataque… contra sí mismos. Ambos países anunciaron, con bombos y platillos, que impondrían sus ‘propias’ medidas de represalia a la UE. Y aquí viene el giro de guion: ¿En qué consistían estas medidas? Pues, básicamente, en copiar la lista de sancionados de la Unión Europea y prohibir viajar ¡a esos mismos funcionarios que ya tenían el veto europeo!

Es decir, la represalia consiste en confirmar el castigo que ya te han impuesto. Imaginen la escena en el Ministerio de Asuntos Exteriores: un funcionario llegando a la reunión y anunciando, con un tono de victoria: «¡Europa nos ha prohibido viajar! Pero no pasa nada, porque nosotros, en un acto de soberanía y orgullo nacional, ¡nos prohibimos viajar a nosotros mismos! ¡Que les quede claro quién manda aquí!».

Esta medida, calificada oficialmente como ‘recíproca’, es una joya de la ineficacia y la doble negación. El objetivo parece ser salvar la cara y demostrar que no se pliegan a los designios europeos, aunque el resultado práctico sea el mismo para los pobres ministros y oficiales afectados. Están doblemente sancionados, por Bruselas y por su propio país, aunque solo se quejen del primero. Un auténtico ejercicio de soberanía del ridículo que demuestra que, a veces, la sátira política se escribe sola.